errante xilos
Poeta recién llegado
Si las medidas me engañan,
entonces cerraré los ojos,
quemaré la pasión inconclusa,
relataré las verdades empañadas,
la historia de la sangre que habla,
que ya no vive,
que se secó en la tierra, en el hierro,
en la memoria,
en la vida perdida...
Si las reglas ya no sirven,
si nunca sirvieron,
entonces debemos ligarnos al orden natural;
vivir sin rogar,
morir sin pedir permiso,
reír sin mentira
sin ilusiones,
desertar de este presente,
condenar el mañana sin brillo,
santificar la hora del sol...
Si todo esto es un circo vulgar,
silenciaré el portal de la bondad,
quitaré de mi alma el error,
doblegaré el tiempo...
Y seremos todos lo que siempre hemos sido:
¡El recio y furibundo puño de la realidad...!
entonces cerraré los ojos,
quemaré la pasión inconclusa,
relataré las verdades empañadas,
la historia de la sangre que habla,
que ya no vive,
que se secó en la tierra, en el hierro,
en la memoria,
en la vida perdida...
Si las reglas ya no sirven,
si nunca sirvieron,
entonces debemos ligarnos al orden natural;
vivir sin rogar,
morir sin pedir permiso,
reír sin mentira
sin ilusiones,
desertar de este presente,
condenar el mañana sin brillo,
santificar la hora del sol...
Si todo esto es un circo vulgar,
silenciaré el portal de la bondad,
quitaré de mi alma el error,
doblegaré el tiempo...
Y seremos todos lo que siempre hemos sido:
¡El recio y furibundo puño de la realidad...!