Caja de música secreta

Maygemay

Poeta que considera el portal su segunda casa


Me preguntas, amado, si yo miro la luna,

cuando ella baja hasta mi alero.

Será porque un reflejo de luz en la ventana

me anuncia parpadeando

que el suave viento de las confidencias acaricia las tejas.

Y se asoma radiante en la bohardilla

el cáliz de oro y raso que ofrece una alamanda

para la chispa azul de las luciérnagas,

la lluvia ultravioleta que dispersa

el gran jacarandá de las colinas,

la senda vainillada de algún escarabajo vagabundo

sobre la arena tibia del estío,

y el soleado torrente de los rubios jaguares en la fronda.

Entonces, amor mío, escucharás que canta el viento en su camino por el cielo

y sopla mil escalas de sones escondidos

sobre la caja silenciosa que la luna

difunde en el concierto melodioso del espacio,

proyectando los íconos más gratos

en esferas de seda o cornetas de organza

que el biombo de su rostro va estrenando a su capricho

en la relampagueante noche de mi alero

para entonarnos a ti y a mí también junto a ella

con el latido unánime del mundo

en la cifra orquestal del universo.


 
Última edición:
mujluna.jpg


Me preguntas, amado, si yo miro la luna,

cuando ella baja hasta mi alero.

Será porque un reflejo de luz en la ventana

me anuncia parpadeando

que el suave viento de las confidencias acaricia las tejas.

Y se asoma radiante en la bohardilla

el cáliz de oro y raso que ofrece una alamanda

para la chispa azul de las luciérnagas,

la lluvia ultravioleta que dispersa

el gran jacarandá de las colinas,

la senda vainillada de algún escarabajo vagabundo

sobre la arena tibia del estío,

y el soleado torrente de los rubios jaguares en la fronda.

Entonces, amor mío, escucharás que canta el viento en su camino por el cielo

y sopla mil escalas de sones escondidos

sobre la caja silenciosa que la luna

difunde en el concierto melodioso del espacio,

proyectando los íconos más gratos

en esferas de seda o cornetas de organza

que el biombo de su rostro va estrenando a su capricho

en la relampagueante noche de mi alero

para entonarnos a ti y a mí también junto a ella

con el latido unánime del mundo

en la cifra orquestal del universo.



Lineas que apasionan por esa anidada
sensibilidad y dulzura. se mezcla en el
poema un ambiente amoroso y una na-
turaleza iluminada para recbir en el
alma ese reflujo de las sensaciones de
amor.
Magnifico. aplausos. luzyabsenta
 
mujluna.jpg


Me preguntas, amado, si yo miro la luna,

cuando ella baja hasta mi alero.

Será porque un reflejo de luz en la ventana

me anuncia parpadeando

que el suave viento de las confidencias acaricia las tejas.

Y se asoma radiante en la bohardilla

el cáliz de oro y raso que ofrece una alamanda

para la chispa azul de las luciérnagas,

la lluvia ultravioleta que dispersa

el gran jacarandá de las colinas,

la senda vainillada de algún escarabajo vagabundo

sobre la arena tibia del estío,

y el soleado torrente de los rubios jaguares en la fronda.

Entonces, amor mío, escucharás que canta el viento en su camino por el cielo

y sopla mil escalas de sones escondidos

sobre la caja silenciosa que la luna

difunde en el concierto melodioso del espacio,

proyectando los íconos más gratos

en esferas de seda o cornetas de organza

que el biombo de su rostro va estrenando a su capricho

en la relampagueante noche de mi alero

para entonarnos a ti y a mí también junto a ella

con el latido unánime del mundo

en la cifra orquestal del universo.


Preciosa. Saturno
 
mujluna.jpg


Me preguntas, amado, si yo miro la luna,

cuando ella baja hasta mi alero.

Será porque un reflejo de luz en la ventana

me anuncia parpadeando

que el suave viento de las confidencias acaricia las tejas.

Y se asoma radiante en la bohardilla

el cáliz de oro y raso que ofrece una alamanda

para la chispa azul de las luciérnagas,

la lluvia ultravioleta que dispersa

el gran jacarandá de las colinas,

la senda vainillada de algún escarabajo vagabundo

sobre la arena tibia del estío,

y el soleado torrente de los rubios jaguares en la fronda.

Entonces, amor mío, escucharás que canta el viento en su camino por el cielo

y sopla mil escalas de sones escondidos

sobre la caja silenciosa que la luna

difunde en el concierto melodioso del espacio,

proyectando los íconos más gratos

en esferas de seda o cornetas de organza

que el biombo de su rostro va estrenando a su capricho

en la relampagueante noche de mi alero

para entonarnos a ti y a mí también junto a ella

con el latido unánime del mundo

en la cifra orquestal del universo.


Precioso poema, versos delicados y bellos repletos de tu gran sensibilidad y talento amiga Maygemay. Me ha encantado. Abrazote vuela. Paco.
 
Entonces, amor mío, escucharás que canta el viento en su camino por el cielo
y sopla mil escalas de sones escondidos
sobre la caja silenciosa que la luna
Ahhhh que hermosura!!! Infinita delicadeza la que impregnan la majestad de sus versos, para dejar en el lector el sublime anhelo de amar y ser amado y así palpitar letra a letra, todos sus sentimientos. ¡Simplemente magistral! Un verdadero placer disfrutar de su maravillosa poesía, Maygemay, reciba mi más profunda admiración y saludo.
 
Muy bien explicado. Entra divinamente, en la barriga. Es un poema parecido al salmón ahumado. Exquisito. Salmón ahumado y galletas integrales.
 
Un poema amoroso de inusitada belleza, Maygemay, en el que toma un papel importante mi musa favorita que estos días ha estado mucho más cerca de nosotros que otras veces.
Me has dejado una buenísima imprsesión en tu versión de poesía libre que no conocía.

Mi más sincera felicitación y mi saludo cordial.


mujluna.jpg


Me preguntas, amado, si yo miro la luna,

cuando ella baja hasta mi alero.

Será porque un reflejo de luz en la ventana

me anuncia parpadeando

que el suave viento de las confidencias acaricia las tejas.

Y se asoma radiante en la bohardilla

el cáliz de oro y raso que ofrece una alamanda

para la chispa azul de las luciérnagas,

la lluvia ultravioleta que dispersa

el gran jacarandá de las colinas,

la senda vainillada de algún escarabajo vagabundo

sobre la arena tibia del estío,

y el soleado torrente de los rubios jaguares en la fronda.

Entonces, amor mío, escucharás que canta el viento en su camino por el cielo

y sopla mil escalas de sones escondidos

sobre la caja silenciosa que la luna

difunde en el concierto melodioso del espacio,

proyectando los íconos más gratos

en esferas de seda o cornetas de organza

que el biombo de su rostro va estrenando a su capricho

en la relampagueante noche de mi alero

para entonarnos a ti y a mí también junto a ella

con el latido unánime del mundo

en la cifra orquestal del universo.


 
mujluna.jpg


Me preguntas, amado, si yo miro la luna,

cuando ella baja hasta mi alero.

Será porque un reflejo de luz en la ventana

me anuncia parpadeando

que el suave viento de las confidencias acaricia las tejas.

Y se asoma radiante en la bohardilla

el cáliz de oro y raso que ofrece una alamanda

para la chispa azul de las luciérnagas,

la lluvia ultravioleta que dispersa

el gran jacarandá de las colinas,

la senda vainillada de algún escarabajo vagabundo

sobre la arena tibia del estío,

y el soleado torrente de los rubios jaguares en la fronda.

Entonces, amor mío, escucharás que canta el viento en su camino por el cielo

y sopla mil escalas de sones escondidos

sobre la caja silenciosa que la luna

difunde en el concierto melodioso del espacio,

proyectando los íconos más gratos

en esferas de seda o cornetas de organza

que el biombo de su rostro va estrenando a su capricho

en la relampagueante noche de mi alero

para entonarnos a ti y a mí también junto a ella

con el latido unánime del mundo

en la cifra orquestal del universo.


Bellísimo !! Me encanto bonita Maygemay, gracias por este hermoso momento en tu poesía, te dejo mi saludo con afecto.
 
Hermosos versos Maygemay, la luna y las visiones que producen se enlazan en los pensamientos cuando el amor está presente, vaga la mente buscando motivos, algunas veces no logra encontrarlos, un enorme placer leerte. besos.
 
Muy trabajados y románticos sus versos que me gustaron al igual que la sonata claro de luna...
mis felicitaciones con un saludo,
 
mujluna.jpg


Me preguntas, amado, si yo miro la luna,

cuando ella baja hasta mi alero.

Será porque un reflejo de luz en la ventana

me anuncia parpadeando

que el suave viento de las confidencias acaricia las tejas.

Y se asoma radiante en la bohardilla

el cáliz de oro y raso que ofrece una alamanda

para la chispa azul de las luciérnagas,

la lluvia ultravioleta que dispersa

el gran jacarandá de las colinas,

la senda vainillada de algún escarabajo vagabundo

sobre la arena tibia del estío,

y el soleado torrente de los rubios jaguares en la fronda.

Entonces, amor mío, escucharás que canta el viento en su camino por el cielo

y sopla mil escalas de sones escondidos

sobre la caja silenciosa que la luna

difunde en el concierto melodioso del espacio,

proyectando los íconos más gratos

en esferas de seda o cornetas de organza

que el biombo de su rostro va estrenando a su capricho

en la relampagueante noche de mi alero

para entonarnos a ti y a mí también junto a ella

con el latido unánime del mundo

en la cifra orquestal del universo.



Profundos versos que expresan con preciosas imágenes ese mundo que se ha transmutado en dulcisonas melodías con el toque mágico de un amor que cierne el mundo en esperanza, he disfrutado mucho sintonizarme con el aura de tu poema, saludos.
 
Te agradezco, Juan R. que me hayas visitado en este foro y que te agrade mi poema a esta reina tan amiga de los poetas que es la luna. Quería que me oyera ahora que está tan cerca de nosotros, que supiera que yo le escribía desde la ventanita más alta de mi ático.
 

Me preguntas, amado, si yo miro la luna,

cuando ella baja hasta mi alero.

Será porque un reflejo de luz en la ventana

me anuncia parpadeando

que el suave viento de las confidencias acaricia las tejas.

Y se asoma radiante en la bohardilla

el cáliz de oro y raso que ofrece una alamanda

para la chispa azul de las luciérnagas,

la lluvia ultravioleta que dispersa

el gran jacarandá de las colinas,

la senda vainillada de algún escarabajo vagabundo

sobre la arena tibia del estío,

y el soleado torrente de los rubios jaguares en la fronda.

Entonces, amor mío, escucharás que canta el viento en su camino por el cielo

y sopla mil escalas de sones escondidos

sobre la caja silenciosa que la luna

difunde en el concierto melodioso del espacio,

proyectando los íconos más gratos

en esferas de seda o cornetas de organza

que el biombo de su rostro va estrenando a su capricho

en la relampagueante noche de mi alero

para entonarnos a ti y a mí también junto a ella

con el latido unánime del mundo

en la cifra orquestal del universo.


Una bonita conexión entre el amor, la naturaleza y el cosmos.
Me gustan sus mensajes de intimidad, y el encapsulado tanto el amor como la inmensidad del universo.

Saludos
 
Muchas gracias, Darkness, por leer y comentar Como viajo a menudo, a veces suelo estar ausente y cuando vuelvo el tema ya no está. Por eso ahora estoy contestando los mensajes.
Espero leer pronto alguno de tus bellos poemas.
Te saludo con afecto.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba