Mann23
Poeta recién llegado
Oh! ¡Dulce, amor mío!
He llegado hasta el fin.
Etérea deshonra,
avasalla la quietud,
en lo profundo de mi océano de miel.
Acaso, ¿hablamos de amor, de la misma forma?
Unificando los tormentos,
bajo el mártir incienso,
quebrantando los confines de nuestra preciada libertad.
Oh! ¡Dulce, amor mío!
es una lira que ha perdido su esplendor,
un traje arcaico que el desuso echo a perder.
Oh! ¡Dulce, amor mío!
Qué divinidad sucumbió nuestros lazos inmortales.
Tenue luz de las farolas,
entristecen el camino.
He llegado hasta el fin.
Etérea deshonra,
avasalla la quietud,
en lo profundo de mi océano de miel.
Acaso, ¿hablamos de amor, de la misma forma?
Unificando los tormentos,
bajo el mártir incienso,
quebrantando los confines de nuestra preciada libertad.
Oh! ¡Dulce, amor mío!
es una lira que ha perdido su esplendor,
un traje arcaico que el desuso echo a perder.
Oh! ¡Dulce, amor mío!
Qué divinidad sucumbió nuestros lazos inmortales.
Tenue luz de las farolas,
entristecen el camino.
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