danie
solo un pensamiento...
Él es el hijo de una madre sin hijo,
de la niña que en un estrecho pasillo de un café
se hizo mujer.
Él es el hijo que llora a oscuras
una plegaria de largas cadenas,
grita e implora como queriendo extirpar de golpe
el gesto muerto de un dolor, un dolor hermano,
un dolor de sangre,
un dolor libre de excusas y culpas.
Él es el hijo sin cobija, sin casa,
el habitante fantasma de las ruinas de un útero,
el hijo prematuro que se fugó
con la luz brillante al final del túnel;
pero a diferencia de tantos otros túneles
en ese no habían unas manos que lo esperen y lo abracen,
sólo una terrible ceremonia por no verlo nacer.
Aunque todos digan lo contrario, él sabe
que es hijo de ella, y también sabe que fue
una semilla no apta para este tiempo,
aún esperando en los pasajes inútiles
de la vasta humanidad.
de la niña que en un estrecho pasillo de un café
se hizo mujer.
Él es el hijo que llora a oscuras
una plegaria de largas cadenas,
grita e implora como queriendo extirpar de golpe
el gesto muerto de un dolor, un dolor hermano,
un dolor de sangre,
un dolor libre de excusas y culpas.
Él es el hijo sin cobija, sin casa,
el habitante fantasma de las ruinas de un útero,
el hijo prematuro que se fugó
con la luz brillante al final del túnel;
pero a diferencia de tantos otros túneles
en ese no habían unas manos que lo esperen y lo abracen,
sólo una terrible ceremonia por no verlo nacer.
Aunque todos digan lo contrario, él sabe
que es hijo de ella, y también sabe que fue
una semilla no apta para este tiempo,
aún esperando en los pasajes inútiles
de la vasta humanidad.
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