Antomar Alas
Poeta recién llegado
Me convertiría en balada
cuyas alas sean acordes de poder.
Lo veo como una mancha, amoratada,
algo grande y nubosa, y con destellos de fantasía.
Sus manos son demasiadas; están heladas y difusas;
me maltratan la cabeza y la hacen sollozar.
Su calma, su tragedia, ambas densas y umbrías;
que se reacomodan y se aletargan,
según la barca que transiten
y la pena que desborden…
Cuando en calma se difunden…
cuyas alas sean acordes de poder.
Lo veo como una mancha, amoratada,
algo grande y nubosa, y con destellos de fantasía.
Sus manos son demasiadas; están heladas y difusas;
me maltratan la cabeza y la hacen sollozar.
Su calma, su tragedia, ambas densas y umbrías;
que se reacomodan y se aletargan,
según la barca que transiten
y la pena que desborden…
Cuando en calma se difunden…