Solo por huir del mar
he subido hasta la cumbre,
mas tengo tal pesadumbre
que no la puedo negar.
Desde las alturas miro
sus azules vestiduras,
mientras rompo mis costuras
entre suspiro y suspiro.
Y al querer cambiar el mar
por los pinos de la cumbre,
descubrí su pesadumbre
y él me la quiso negar.
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