Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dulcemente callada
estoy para tus ojos.
Una sonrisa que hay en mi alma
te inquiere,
te estima el corazón al viento,
ese que vuela hasta ti
en el ahora
y quizá
para siempre.
Te diría callada
con un silencio largo
lo que solo sabe mi boca decir:
esta sonrisa y un beso
enchapadas en la ingenuidad más grande
pues solo sabe mi vida buscarte
en la mirada.
Callada para ti y para el mundo
en mi suerte quitada
mis labios pintados de rosado,
mis ojos negros y tuyos
y el estar aquí
escondida
esperándote
perpetua,
estoy para tus ojos.
Una sonrisa que hay en mi alma
te inquiere,
te estima el corazón al viento,
ese que vuela hasta ti
en el ahora
y quizá
para siempre.
Te diría callada
con un silencio largo
lo que solo sabe mi boca decir:
esta sonrisa y un beso
enchapadas en la ingenuidad más grande
pues solo sabe mi vida buscarte
en la mirada.
Callada para ti y para el mundo
en mi suerte quitada
mis labios pintados de rosado,
mis ojos negros y tuyos
y el estar aquí
escondida
esperándote
perpetua,