Qué pena

RAMIPOETA

– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
Qué pena

La noche negra, sí que estremecía,
la luna, semioculta su melena
no verle en su esplendor, era una pena,
quise brindar con ella, en poesía.

Proseguiré escribiendo en la penumbra
inspirado con luz de las tinieblas,
escribiré momentos en que tiemblas,
cuando tu cuerpo al beso se acostumba.

Tus labios, convertidos en un río,
navegando los dos con rumbo incierto,
yo, dueño de tu cuerpo, y tú, del mío.

De nuestras aventuras el poema,
habla con singular melancolía,
si no quieres leer; por ti, ¡Qué pena!

Ramiro Ponce P.
 
Última edición:
La Poesía puede ser tremendamente aburrida.
Je, je, je.
¿ Es eso, lo que denuncias ?
¿ Cómo hacer más divertida, una estrofa ?
¿ Qué ingredientes debe llevar ?
Humor.
 
Qué pena

La noche negra, sí que estremecía,
la luna, semioculta su melena
no verle en su esplendor, era una pena,
quise brindar con ella, en poesía.

Proseguiré escribiendo en la penumbra
inspirado con luz de las tinieblas,
escribiré momentos en que tiemblas,
cuando tu cuerpo al beso se acostumba.

Tus labios, convertidos en un río,
navegando los dos con rumbo incierto,
yo, dueño de tu cuerpo, y tú, del mío.

De nuestras aventuras el poema,
habla con singular melancolía,
si no quieres leer; por ti, ¡Qué pena!

Ramiro Ponce P.
Noche para extender en esa poesia y dejar que
se refresque la destilacion de unos sentimientos
en el pema, hablar y convertir el instante
en flujo de inspiracion.
Felicidades por la expresion atrayente
que en ritmo tiene el poema. saludos. luzyabsenta
 
Hola Rami,
una grave pérdida familiar, me tuvo alejada de las redes, pero de a poco estoy regresando.

Este poema, donde describiste a la noche con hermosas metáforas, me encantó.
Tu poesía siempre me recuerda a antiguos libros que atesoré cuando era chica.
Es un gusto leerte, un fuerte abrazo.
 
Qué pena

La noche negra, sí que estremecía,
la luna, semioculta su melena
no verle en su esplendor, era una pena,
quise brindar con ella, en poesía.

Proseguiré escribiendo en la penumbra
inspirado con luz de las tinieblas,
escribiré momentos en que tiemblas,
cuando tu cuerpo al beso se acostumba.

Tus labios, convertidos en un río,
navegando los dos con rumbo incierto,
yo, dueño de tu cuerpo, y tú, del mío.

De nuestras aventuras el poema,
habla con singular melancolía,
si no quieres leer; por ti, ¡Qué pena!

Ramiro Ponce P.
Muy bello, si ella no quiere, ella se lo pierde, mejor no lo podías haber escrito. Abrazote vuela amigo Ramiro. Paco.
 
Qué pena

La noche negra, sí que estremecía,
la luna, semioculta su melena
no verle en su esplendor, era una pena,
quise brindar con ella, en poesía.

Proseguiré escribiendo en la penumbra
inspirado con luz de las tinieblas,
escribiré momentos en que tiemblas,
cuando tu cuerpo al beso se acostumba.

Tus labios, convertidos en un río,
navegando los dos con rumbo incierto,
yo, dueño de tu cuerpo, y tú, del mío.

De nuestras aventuras el poema,
habla con singular melancolía,
si no quieres leer; por ti, ¡Qué pena!

Ramiro Ponce P.

El amor y lo que tiene de oscuro una incertidumbre se refleja en estas letras de brillante inspiración. Un placer leer amigo poeta. Saludos.
 
Qué pena

La noche negra, sí que estremecía,
la luna, semioculta su melena
no verle en su esplendor, era una pena,
quise brindar con ella, en poesía.

Proseguiré escribiendo en la penumbra
inspirado con luz de las tinieblas,
escribiré momentos en que tiemblas,
cuando tu cuerpo al beso se acostumba.

Tus labios, convertidos en un río,
navegando los dos con rumbo incierto,
yo, dueño de tu cuerpo, y tú, del mío.

De nuestras aventuras el poema,
habla con singular melancolía,
si no quieres leer; por ti, ¡Qué pena!

Ramiro Ponce P.
Muy bueno tu poema de amor que denota melancolía. Me ha encantdo leerte. Un abrazo amigo.
 
Hola Rami,
una grave pérdida familiar, me tuvo alejada de las redes, pero de a poco estoy regresando.

Este poema, donde describiste a la noche con hermosas metáforas, me encantó.
Tu poesía siempre me recuerda a antiguos libros que atesoré cuando era chica.
Es un gusto leerte, un fuerte abrazo.
Mil gracias querida Cecy, por la gentileza.
Besos en fuerte abrazo para ti querida
 
Qué pena

La noche negra, sí que estremecía,
la luna, semioculta su melena
no verle en su esplendor, era una pena,
quise brindar con ella, en poesía.

Proseguiré escribiendo en la penumbra
inspirado con luz de las tinieblas,
escribiré momentos en que tiemblas,
cuando tu cuerpo al beso se acostumba.

Tus labios, convertidos en un río,
navegando los dos con rumbo incierto,
yo, dueño de tu cuerpo, y tú, del mío.

De nuestras aventuras el poema,
habla con singular melancolía,
si no quieres leer; por ti, ¡Qué pena!

Ramiro Ponce P.
Emocionantes versos de amor que aplaudo.

Saludo

Alfonso Espinosa
 
Qué pena

La noche negra, sí que estremecía,
la luna, semioculta su melena
no verle en su esplendor, era una pena,
quise brindar con ella, en poesía.

Proseguiré escribiendo en la penumbra
inspirado con luz de las tinieblas,
escribiré momentos en que tiemblas,
cuando tu cuerpo al beso se acostumba.

Tus labios, convertidos en un río,
navegando los dos con rumbo incierto,
yo, dueño de tu cuerpo, y tú, del mío.

De nuestras aventuras el poema,
habla con singular melancolía,
si no quieres leer; por ti, ¡Qué pena!

Ramiro Ponce P.
Realmente hermosa esta poesía. Encantado, señor Ramiro, de pasarme por sus letras. Saludos cordiales de Saturno.
 
Un caudal de sentimientos que se abre al infinito en un poema con ritmo y contundencia.
Siempre grato disfrutar tus versos amigo poeta.
mi saludo con afecto.
 

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