Mauricio Rosales
Poeta recién llegado
Cuando todas las hojas han caído
el árbol fenecido
acuna en sus adentros savia nueva
para cuajar la luz de nueva fronda
y en sus ramas esconda
la eternidad de su gracia longeva.
Cuando todas las hojas han caído
el tronco ya transido
siente que infausta brisa le releva
luego el frío desnudo ya lo ronda
e insurge como onda
que desde la raíz al tallo eleva.
Cuando todas las hojas han caído
parece ya dormido
el ramaje deseoso de que llueva
también anhelará que tibio esconda
en la tupida fronda
el canto de algún ave que conmueva.
Cuando todas las hojas han caído
el tiempo florecido
traerá la primavera que renueva
será la luna mestiza y redonda
lámpara de la fonda
que cada gota nocturnal abreva.
el árbol fenecido
acuna en sus adentros savia nueva
para cuajar la luz de nueva fronda
y en sus ramas esconda
la eternidad de su gracia longeva.
Cuando todas las hojas han caído
el tronco ya transido
siente que infausta brisa le releva
luego el frío desnudo ya lo ronda
e insurge como onda
que desde la raíz al tallo eleva.
Cuando todas las hojas han caído
parece ya dormido
el ramaje deseoso de que llueva
también anhelará que tibio esconda
en la tupida fronda
el canto de algún ave que conmueva.
Cuando todas las hojas han caído
el tiempo florecido
traerá la primavera que renueva
será la luna mestiza y redonda
lámpara de la fonda
que cada gota nocturnal abreva.