Despiertas en mí incipiente erotismo de niño.
Si no fuera porque últimamente....bueno,
qué más da,
al diablo la rima y mi torpe pleitesía:
¿Qué no vés que ya no escribo poesía?
Hoy no tengo pelos en la lengua,
yo solo quiero ahora el vino
y el aceite de oliva virgen de tu sino.
Si no fuera porque estoy atado y bien atado,
joer chica, sí, te daría mi anillo y...
no sabes que dándote un candoroso beso primero
¡descarado!
me embriagaría luego de vino,
te metería después en la cazuela
para hacerte doradita y crujiente,
y te daría donde tú sabes un mordisquito
divino, incipiente erotismo de niño.
Eso sí, bien saladita, con el salero que tienes,
bailaría toda la noche apretadito contigo.
De la borrachera de amor he despertado en la morgue,
Joer, chica, ya no me creían vivo, y he pedido una manta:
¡ Hacía en esa nevera tanto frío!
¡Un niñito creían apagadito, pobrecito mío!
Presto escapo de lugar tan horrible y perdido,
solo de pensarlo me da escalofríos,
me largo de allí corriendo,
con viento fresco,
como si nada, para estar contigo.
Si no fuera porque últimamente....bueno,
qué más da,
al diablo la rima y mi torpe pleitesía:
¿Qué no vés que ya no escribo poesía?
Hoy no tengo pelos en la lengua,
yo solo quiero ahora el vino
y el aceite de oliva virgen de tu sino.
Si no fuera porque estoy atado y bien atado,
joer chica, sí, te daría mi anillo y...
no sabes que dándote un candoroso beso primero
¡descarado!
me embriagaría luego de vino,
te metería después en la cazuela
para hacerte doradita y crujiente,
y te daría donde tú sabes un mordisquito
divino, incipiente erotismo de niño.
Eso sí, bien saladita, con el salero que tienes,
bailaría toda la noche apretadito contigo.
De la borrachera de amor he despertado en la morgue,
Joer, chica, ya no me creían vivo, y he pedido una manta:
¡ Hacía en esa nevera tanto frío!
¡Un niñito creían apagadito, pobrecito mío!
Presto escapo de lugar tan horrible y perdido,
solo de pensarlo me da escalofríos,
me largo de allí corriendo,
con viento fresco,
como si nada, para estar contigo.