Alejandro Leza
Poeta recién llegado
No te cubras la boca,
deja que las palabras
acompañen tu mirada;
esa que te lleva,
que te delata;
que se conecta
con un pequeño sueño
a tu corazón.
Esa que es la ventana
por la que el viento de la esperanza,
acaricia tus pestañas.
No te cubras la boca,
porque tus labios me atan,
porque tan solo adivino
la humedad que mi alma,
en un infierno de pasión reclama.
deja que las palabras
acompañen tu mirada;
esa que te lleva,
que te delata;
que se conecta
con un pequeño sueño
a tu corazón.
Esa que es la ventana
por la que el viento de la esperanza,
acaricia tus pestañas.
No te cubras la boca,
porque tus labios me atan,
porque tan solo adivino
la humedad que mi alma,
en un infierno de pasión reclama.
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