Hannah Alarcón G.
Poeta asiduo al portal
En este trabajo no puedes decir que ya estas lista para todo. Cada día es un problema diferente, un reto escondido entre la cotidianidad y lo mundano.
La comida servida. Esmeradamente preparada, agradable a la vista, lleno de color.
Pero llega la etapa de las preguntas.
- Entonces este pollo es igual a las gallinas que se brincan la cerca.
- Si. La vecina las tiene de mascotas.
- Ya no quiero comer pollo.
- Amor, tu me pediste pollo. Esta rico, cometelo.
- Yo, no quiero comerme una mascota
- Mi vida, no es una mascota. Es un... mmm
- ¿Por que tenemos que comer animales?
- Bueno en realidad no creo que tengamos que, pero son buenos para crecer grande y fuerte.
- Yo no quiero ser grande y fuerte.
- Corazón, come por favor.
- Dime su nombre.
- ¿El nombre de quien?
- Del pollo.
Levantando la pata del pollo y como futuro actor melodramático, la escena continúa.
- Dime como se llama.
- ¿Martes?
Jaja, tengo que reír, si no me volveré loca.
- No te rías mami, dime como se llama. Dónde están sus hermanitos. Escucha, escucha, dice "pío, pío".
Mientras tanto su pequeño hermanito ya se ha comido dos piezas y lo mira como a una caricatura divertida.
Un nuevo día, un nuevo reto, sin respuestas que le satisfaga.

La comida servida. Esmeradamente preparada, agradable a la vista, lleno de color.
Pero llega la etapa de las preguntas.
- Entonces este pollo es igual a las gallinas que se brincan la cerca.
- Si. La vecina las tiene de mascotas.
- Ya no quiero comer pollo.
- Amor, tu me pediste pollo. Esta rico, cometelo.
- Yo, no quiero comerme una mascota
- Mi vida, no es una mascota. Es un... mmm
- ¿Por que tenemos que comer animales?
- Bueno en realidad no creo que tengamos que, pero son buenos para crecer grande y fuerte.
- Yo no quiero ser grande y fuerte.
- Corazón, come por favor.
- Dime su nombre.
- ¿El nombre de quien?
- Del pollo.
Levantando la pata del pollo y como futuro actor melodramático, la escena continúa.
- Dime como se llama.
- ¿Martes?
Jaja, tengo que reír, si no me volveré loca.
- No te rías mami, dime como se llama. Dónde están sus hermanitos. Escucha, escucha, dice "pío, pío".
Mientras tanto su pequeño hermanito ya se ha comido dos piezas y lo mira como a una caricatura divertida.
Un nuevo día, un nuevo reto, sin respuestas que le satisfaga.