HÉCTOR
Eres mi poesía; yo el instrumento inspirado.
Lo que ayer parecía nuestro,
no es nuestro.
Mirábamos un palacio con servidumbre,
eramos los dueños y eramos servidos;
no somos nuestros, no somos reyes;
y vivimos en diferente esquina
como el mortal que solo añora vivir.
Ha sido novela.
Somos aves de nidos diferentes.
Somos de árboles y cielos diferentes.
Lo de ayer éramos no somos,
parecía ser y no será.
no es nuestro.
Mirábamos un palacio con servidumbre,
eramos los dueños y eramos servidos;
no somos nuestros, no somos reyes;
y vivimos en diferente esquina
como el mortal que solo añora vivir.
Ha sido novela.
Somos aves de nidos diferentes.
Somos de árboles y cielos diferentes.
Lo de ayer éramos no somos,
parecía ser y no será.
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