ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Usted es el porqué de mis sueños.
No le basta con tenerme así
como un sonámbulo perdido
como un loco agitando su juguete
que no es más que un pedazo de hojalata
o un plástico arrugado provocando su chasquido.
Cómo no caer entre sus redes
en ese laberinto que me invita
a recorrerla entera, a quedarme entretenido
con sus lindos ojos bellos
y su mirada franca…de agua marina.
con una gota de licor en sus pupilas.
Devorándome por las fauces fantasmales
encarnados los latidos
donde naufragan los sedientos
y me conduzco a beber de sus hoyuelos
encaminado a comisuras
que es el principio donde encallan labios
se cierran parpados… y se estremece el alma.
En la espera de humedecer el ansia
de comprimir el aire mientras dialogan
con ese lenguaje bilingual con que se entienden
donde se atiza el leño…y se enciende el fuego.
Lidiar en una lucha cuerpo a cuerpo
para darnos una tregua…y empezar de nuevo.
Solo una mirada basta, suya o mía
para entrar en ese mundo imaginario
donde cuerpo y mente están a su merced
para hacer lo que usted quiera.
Me quedo con mis sueños…
o le invito a recorrerlos…
usted dirá.
Geber Humberto Pérez Ulín.
No le basta con tenerme así
como un sonámbulo perdido
como un loco agitando su juguete
que no es más que un pedazo de hojalata
o un plástico arrugado provocando su chasquido.
Cómo no caer entre sus redes
en ese laberinto que me invita
a recorrerla entera, a quedarme entretenido
con sus lindos ojos bellos
y su mirada franca…de agua marina.
con una gota de licor en sus pupilas.
Devorándome por las fauces fantasmales
encarnados los latidos
donde naufragan los sedientos
y me conduzco a beber de sus hoyuelos
encaminado a comisuras
que es el principio donde encallan labios
se cierran parpados… y se estremece el alma.
En la espera de humedecer el ansia
de comprimir el aire mientras dialogan
con ese lenguaje bilingual con que se entienden
donde se atiza el leño…y se enciende el fuego.
Lidiar en una lucha cuerpo a cuerpo
para darnos una tregua…y empezar de nuevo.
Solo una mirada basta, suya o mía
para entrar en ese mundo imaginario
donde cuerpo y mente están a su merced
para hacer lo que usted quiera.
Me quedo con mis sueños…
o le invito a recorrerlos…
usted dirá.
Geber Humberto Pérez Ulín.