myriam stella
Poeta fiel al portal
Y miré tu silueta acercándose despacio
esperé temblorosa en mi puerta,
quise que el tiempo se detuviera
y grabar para siempre este momento.
Un poco más despacio y me miraste,
con esos ojos de cielo enamorado
una sonrisa en tu boca dulce y fresca,
y una bella rosa blanca en tu mano.
Fue un momento inolvidable lo confieso
me sentí la mujer más afortunada,
mis brazos se enredaron en tu cuello
y a mi oído el susurraba unas palabras.
Después de estar por largo tiempo
por distintos continentes separados,
ahora estamos frente a frente sin misterios
con todo el tiempo disponible para amarnos.
Nunca más te marcharas tú de mi lado
la distancia le hace daño a mi alma´,
tu presencia aviva el sentimiento
y florece como aquella rosa blanca.
esperé temblorosa en mi puerta,
quise que el tiempo se detuviera
y grabar para siempre este momento.
Un poco más despacio y me miraste,
con esos ojos de cielo enamorado
una sonrisa en tu boca dulce y fresca,
y una bella rosa blanca en tu mano.
Fue un momento inolvidable lo confieso
me sentí la mujer más afortunada,
mis brazos se enredaron en tu cuello
y a mi oído el susurraba unas palabras.
Después de estar por largo tiempo
por distintos continentes separados,
ahora estamos frente a frente sin misterios
con todo el tiempo disponible para amarnos.
Nunca más te marcharas tú de mi lado
la distancia le hace daño a mi alma´,
tu presencia aviva el sentimiento
y florece como aquella rosa blanca.
Última edición: