Noche de desenfreno

saturno50

Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces, no se ofendan,
la mujer es noche loca,
sabor a lodo y a tierra,
a agua de lluvia y barro,
con fuerte olor a pescado fresco,
a musgos y sardinas,
a hedor salvaje de amasijo
de algas marinas en la orilla.
-¡pobrecita mía!-
Entonces, sin ella sospecharlo,
clavas tus raíces -y tus dientes-
en cada pequeño rincón
de su mar brava y salada,
y te quemas, y respiras apenas
con su sexo de volcán de fuego
que corre por tus venas.
A veces, no se ofendan,
la mujer es el manjar
que en noche oscura
desgarras con el ímpetu
del león en la espesura,
y regresas a esas luchas
ancestrales
que por momentos celestiales
te han hecho olvidar
el panteón de la amargura.
Se derrite la vergüenza
que se torna salvajemente lasciva
al derrotar con el calor las penas,
¿Hasta dónde retrocede el hombre
en estas noches de pasión
y desenfreno?
Regresa, seguramente, a las cavernas
para escrutar los recodos
del relieve de sus techos
por si alguien , casualmente,

llegó a dejar pintado
el secreto oscuro de los cielos.




 
Última edición:
Ahhh yo humildemente creo que no retrocedemos ni un ápice simplemente nos volvemos puros como deberíamos, exaltando cada uno de nuestros instintos primitivos, como en el ayer, hoy día hasta el "amor" es virtual, please denme la locura del lodo y la lluvia, para derramar la totalidad del alma. ¡Magistrales versos! Un inmenso placer disfrutar de su maravillosa poesía, Saturno50, reciba la más cordial felicitación y saludo.
 
A veces, no se ofendan,
la mujer es noche loca,
sabor a lodo y a tierra,
a agua de lluvia y barro,
con fuerte olor a pescado fresco,
a musgos y sardinas,
a hedor salvaje de amasijo
de algas marinas en la orilla.
-¡pobrecita mía!-
Entonces, sin ella sospecharlo,
clavas tus raíces -y tus dientes-
en cada pequeño rincón
de su mar brava y salada,
y te quemas, y respiras apenas
con su sexo de volcán de fuego
que corre por tus venas.
A veces, no se ofendan,
la mujer es el manjar
que en noche oscura
desgarras con el ímpetu
del león en la espesura,
y regresas a esas luchas
ancestrales
que por momentos celestiales
te han hecho olvidar
el panteón de la amargura.
Se derrite la vergüenza
que se torna salvajemente lasciva
al derrotar con el calor las penas,
¿Hasta dónde retrocede el hombre
en estas noches de pasión
y desenfreno?
Regresa, seguramente, a las cavernas
para escrutar los recodos
del relieve de sus techos
por si alguien , casualmente,

llegó a dejar pintado
el secreto oscuro de los cielos.


Eeessooo Saturno me encanta esa licencia que le das al instinto, ser como deberíamos ser desnudos de caretas, artificios y entregarse en una exquisita locura de lodo, tierra, lluvia, barro, mar y todo lo que sea salvajemente divino para disfrutar sin ataduras, de vez en cuando no hace daño, y no hay porque ofenderse es así.
Me ha gustado leerte así desinhibido, te ha quedado muy bien tu inspiración felicidades. Un abrazo.
 
Ahhh yo humildemente creo que no retrocedemos ni un ápice simplemente nos volvemos puros como deberíamos, exaltando cada uno de nuestros instintos primitivos, como en el ayer, hoy día hasta el "amor" es virtual, please denme la locura del lodo y la lluvia, para derramar la totalidad del alma. ¡Magistrales versos! Un inmenso placer disfrutar de su maravillosa poesía, Saturno50, reciba la más cordial felicitación y saludo.
Gracias, Daniel y un abrazo
 
Eeessooo Saturno me encanta esa licencia que le das al instinto, ser como deberíamos ser desnudos de caretas, artificios y entregarse en una exquisita locura de lodo, tierra, lluvia, barro, mar y todo lo que sea salvajemente divino para disfrutar sin ataduras, de vez en cuando no hace daño, y no hay porque ofenderse es así.
Me ha gustado leerte así desinhibido, te ha quedado muy bien tu inspiración felicidades. Un abrazo.
Gracias, spring. Es verdad que no es mi estilo pero es así la cosa. La vida al desnudo. Muchas gracias por pasarte.
 
A veces, no se ofendan,
la mujer es noche loca,
sabor a lodo y a tierra,
a agua de lluvia y barro,
con fuerte olor a pescado fresco,
a musgos y sardinas,
a hedor salvaje de amasijo
de algas marinas en la orilla.
-¡pobrecita mía!-
Entonces, sin ella sospecharlo,
clavas tus raíces -y tus dientes-
en cada pequeño rincón
de su mar brava y salada,
y te quemas, y respiras apenas
con su sexo de volcán de fuego
que corre por tus venas.
A veces, no se ofendan,
la mujer es el manjar
que en noche oscura
desgarras con el ímpetu
del león en la espesura,
y regresas a esas luchas
ancestrales
que por momentos celestiales
te han hecho olvidar
el panteón de la amargura.
Se derrite la vergüenza
que se torna salvajemente lasciva
al derrotar con el calor las penas,
¿Hasta dónde retrocede el hombre
en estas noches de pasión
y desenfreno?
Regresa, seguramente, a las cavernas
para escrutar los recodos
del relieve de sus techos
por si alguien , casualmente,

llegó a dejar pintado
el secreto oscuro de los cielos.
poema digno de aplausos,,, y es que tu lírica libre es muy bello y de grata inspiración....
saludos Vicent---
 
A veces, no se ofendan,
la mujer es noche loca,
sabor a lodo y a tierra,
a agua de lluvia y barro,
con fuerte olor a pescado fresco,
a musgos y sardinas,
a hedor salvaje de amasijo
de algas marinas en la orilla.
-¡pobrecita mía!-
Entonces, sin ella sospecharlo,
clavas tus raíces -y tus dientes-
en cada pequeño rincón
de su mar brava y salada,
y te quemas, y respiras apenas
con su sexo de volcán de fuego
que corre por tus venas.
A veces, no se ofendan,
la mujer es el manjar
que en noche oscura
desgarras con el ímpetu
del león en la espesura,
y regresas a esas luchas
ancestrales
que por momentos celestiales
te han hecho olvidar
el panteón de la amargura.
Se derrite la vergüenza
que se torna salvajemente lasciva
al derrotar con el calor las penas,
¿Hasta dónde retrocede el hombre
en estas noches de pasión
y desenfreno?
Regresa, seguramente, a las cavernas
para escrutar los recodos
del relieve de sus techos
por si alguien , casualmente,

llegó a dejar pintado
el secreto oscuro de los cielos.





Instinto abierto, disfrute maximo en esos canceles donde
se mezcla la esencia de la entrega sin cosas sopesadas.
libertad y desgranados espacios que calidos abarcan
a los sentidos. felicidades. magnifico.. luzyabsenta
 
Excelentes versos Saturno, la malicia es invento del hombre, al igual que todas los vicios, la naturaleza siempre reclama su lugar, un enorme placer leerte, besos.
 
A veces, no se ofendan,
la mujer es noche loca,
sabor a lodo y a tierra,
a agua de lluvia y barro,
con fuerte olor a pescado fresco,
a musgos y sardinas,
a hedor salvaje de amasijo
de algas marinas en la orilla.
-¡pobrecita mía!-
Entonces, sin ella sospecharlo,
clavas tus raíces -y tus dientes-
en cada pequeño rincón
de su mar brava y salada,
y te quemas, y respiras apenas
con su sexo de volcán de fuego
que corre por tus venas.
A veces, no se ofendan,
la mujer es el manjar
que en noche oscura
desgarras con el ímpetu
del león en la espesura,
y regresas a esas luchas
ancestrales
que por momentos celestiales
te han hecho olvidar
el panteón de la amargura.
Se derrite la vergüenza
que se torna salvajemente lasciva
al derrotar con el calor las penas,
¿Hasta dónde retrocede el hombre
en estas noches de pasión
y desenfreno?
Regresa, seguramente, a las cavernas
para escrutar los recodos
del relieve de sus techos
por si alguien , casualmente,

llegó a dejar pintado
el secreto oscuro de los cielos.




Ayyy Saturno, así somos hombre y mujer, hay muchas reminiscencias de nuestros ancestros aún palpitando por fuera y por dentro, el secreto de la vida y de los cielos encerrado y guardado en la pintura del tiempo. Me ha encantado leerte querido amigo. Besazos con cariño y admiración....muááááckssss...
 

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