Junuent
Poeta recién llegado
Jugando con la madrugada
El viento grita suplicando
que alguien escuche este corazón
que busca entre la noche al alma
que le ha inspirado esta canción.
Pudiese recorrer todas las calles
sin importar la hora que sea
quizás te encuentre en una esquina
quizá me esperes en la acera
o tal vez sencillamente bajo la luna tu ya duermas
que no soy normal en la ciudad
que soy una loca enamorada
empapada de tu aroma y tu extraña forma de actuar.
Que solo espero a diario
verte a mi puerta llegar
con un ramo de rosas, con chocolates quizás, con globos en tus manos o una que otra barbaridad
aunque siéndote sincera bastaría un !Hola! ¿Cómo estas?
Y contentarme con tu risa
con tu peculiar forma de saludar
hacer de cuenta que nada pasa
y que deje de exagerar
porque tienes las palabras exactas
para hacerme olvidar
que hace días que no llamas y que hoy parecía ser igual.
A veces digo que no te entiendo
que quizás te ha absorbido la sociedad
que los problemas del día a día nos limitan o nos obligan a improvisar.
Pero a mi, amar a la antigua me gusta
curarme una herida a la antigua también
aunque me taches de viejecita
a mi lo antaño me sabe bien
nada mejor que una carta tras la puerta al llegar del trabajo
o que tal una caminata bajo un cielo estrellado
platicar de frente sin ser de la tecnología esclavos
o si quieres también nos invitamos un café de vez en cuando.
El viento grita suplicando
que alguien escuche este corazón
que busca entre la noche al alma
que le ha inspirado esta canción.
Pudiese recorrer todas las calles
sin importar la hora que sea
quizás te encuentre en una esquina
quizá me esperes en la acera
o tal vez sencillamente bajo la luna tu ya duermas
Debes entender que no soy ellosque no soy normal en la ciudad
que soy una loca enamorada
empapada de tu aroma y tu extraña forma de actuar.
Que solo espero a diario
verte a mi puerta llegar
con un ramo de rosas, con chocolates quizás, con globos en tus manos o una que otra barbaridad
aunque siéndote sincera bastaría un !Hola! ¿Cómo estas?
Y contentarme con tu risa
con tu peculiar forma de saludar
hacer de cuenta que nada pasa
y que deje de exagerar
porque tienes las palabras exactas
para hacerme olvidar
que hace días que no llamas y que hoy parecía ser igual.
A veces digo que no te entiendo
que quizás te ha absorbido la sociedad
que los problemas del día a día nos limitan o nos obligan a improvisar.
Pero a mi, amar a la antigua me gusta
curarme una herida a la antigua también
aunque me taches de viejecita
a mi lo antaño me sabe bien
nada mejor que una carta tras la puerta al llegar del trabajo
o que tal una caminata bajo un cielo estrellado
platicar de frente sin ser de la tecnología esclavos
o si quieres también nos invitamos un café de vez en cuando.
Junuent