errante xilos
Poeta recién llegado
Las moléculas de la piel que dejamos
en las escenas de esta vida,
forman parte de un pasado
que es intrínseco a lo que los ojos vieron,
las particulares ideas que se fueron convirtiendo en dimensiones,
brillan ahora,
las ideas desechadas,
olvidadas en algún basural...
Somos tierra,
somos inmersos espíritus
en un lóbrego ritual,
somos el presente,
la rabia, la espada,
la cicatriz criminal...
Somos también la luz,
la sensibilidad,
la infinita calidez de la verdad...
Y nuestra integridad se vuelve una con la existencia,
nuestro sueños descansan en el color intenso del deseo,
las lágrimas son las brillantes huellas de lo vivido,
las arrugas son las correspondientes fisuras de un reloj que no perdona...
Somos eternos,
y no lo sabemos aún...
en las escenas de esta vida,
forman parte de un pasado
que es intrínseco a lo que los ojos vieron,
las particulares ideas que se fueron convirtiendo en dimensiones,
brillan ahora,
las ideas desechadas,
olvidadas en algún basural...
Somos tierra,
somos inmersos espíritus
en un lóbrego ritual,
somos el presente,
la rabia, la espada,
la cicatriz criminal...
Somos también la luz,
la sensibilidad,
la infinita calidez de la verdad...
Y nuestra integridad se vuelve una con la existencia,
nuestro sueños descansan en el color intenso del deseo,
las lágrimas son las brillantes huellas de lo vivido,
las arrugas son las correspondientes fisuras de un reloj que no perdona...
Somos eternos,
y no lo sabemos aún...