Estimadísimos amigos, yo no veo que nadie quiera justificar la violencia de género. La mujer sufre mucho, y eso es la verdad; pero más allá de la fuerza física, el hombre también tiene su sufrimiento. Sólo hay que oír las campanas. ¿Cuántas veces vemos una mujer haciendo toda una escena, gritando y agarrándole de los pelos a su marido en el mercado o en la cola de un banco? Yo, algunas veces lo veo.
Obviamente, no todos los casos son iguales, y para saber bien qué hacer hay que analizar caso por caso. Cosa que no siempre la justicia lo hace.
Ahora, verdaderamente, yo no sé hablando en índices si los casos de hombres maltratados son mayores a las mujeres, tengo mis dudas. Pero de lo que no tengo dudas es que todos los casos merecen atención.
Ahora, bien, como denuncia el poema está bien, pero se podría mejorar ya que en una rápida lectura se pueden ver que hacen mal al oído la infiltración de 2 versos de arte mayor eneasílabos entre tantos octosílabos sueltos. Las asonancias en las rimas, la rima descolgada al final en el onceavo verso, incluso hasta la acentuación que requieren los eneasílabos. Son detalles para pulir, creería yo.
Un abrazo.