orees19
Poeta que considera el portal su segunda casa
primera semana de trump en el poder
siempre pensé
que laura branigan había muerto
a los veinticinco,
joven como el fuego de la guerra
donde los niños bailan alrededor.
era el viento que golpeaba mi cara.
era el viento
que hacía que las palmeras soltaran
su verdadero nombre.
era el viento que se llevaba
las canciones
con olor a leña inflamada por el cohen de mi garganta.
azotaba, azotaba las láminas de zinc que suenan
como madera que se consume
bajo el desastre:
y era un pensamiento atroz.
las madres no fuman cigarrillos baratos frente a sus niños, dije
por tanto me daré de bruces justo en medio de la frente, dije
para que bailemos el fuego de la guerra joven.
nos estrellemos
contra las oficinas de un periódico que se resiste:
conversemos acerca
del desastre que se consume bajo la madera.
hagamos que mi prima
se precipite de nuevo contra la macetera de barro,
como un pensamiento atroz contra nuestras cabezas ingenuas
que se rehúsan a morir a los veinticinco.
siempre pensé
que laura branigan había muerto
a los veinticinco,
joven como el fuego de la guerra
donde los niños bailan alrededor.
era el viento que golpeaba mi cara.
era el viento
que hacía que las palmeras soltaran
su verdadero nombre.
era el viento que se llevaba
las canciones
con olor a leña inflamada por el cohen de mi garganta.
azotaba, azotaba las láminas de zinc que suenan
como madera que se consume
bajo el desastre:
y era un pensamiento atroz.
las madres no fuman cigarrillos baratos frente a sus niños, dije
por tanto me daré de bruces justo en medio de la frente, dije
para que bailemos el fuego de la guerra joven.
nos estrellemos
contra las oficinas de un periódico que se resiste:
conversemos acerca
del desastre que se consume bajo la madera.
hagamos que mi prima
se precipite de nuevo contra la macetera de barro,
como un pensamiento atroz contra nuestras cabezas ingenuas
que se rehúsan a morir a los veinticinco.