Mistico
Poeta asiduo al portal
A la orilla del mar eché el dolor que me queda,
Iba a echar también mi amor, pero se me terminó,
Mas las olas, caprichosas, ya no mojaban la arena
Y no quisieron llevarse a lo profundo mi dolor.
Así me quedé, a la arilla, a un costado de la vida,
Sin nadie con quien compartir este muy grande dolor,
Las olas no quieren mojarme, hasta la brisa me esquiva,
Quizás todo esto me pase porque se acabó mi amor.
Y así, casi sin notarlo, mientras se me acaba el tiempo,
Cuando las cosas que importan comienzan a quedarse atrás,
Desde aquí, desde mi orilla, mirando sin poder ver el cielo
Porque hasta las estrellas se esconden de mi mirada,
Descubro las cosas vacías que llenan la vida de un hombre
Cuando ya la vida misma le vale menos que nada.
Iba a echar también mi amor, pero se me terminó,
Mas las olas, caprichosas, ya no mojaban la arena
Y no quisieron llevarse a lo profundo mi dolor.
Así me quedé, a la arilla, a un costado de la vida,
Sin nadie con quien compartir este muy grande dolor,
Las olas no quieren mojarme, hasta la brisa me esquiva,
Quizás todo esto me pase porque se acabó mi amor.
Y así, casi sin notarlo, mientras se me acaba el tiempo,
Cuando las cosas que importan comienzan a quedarse atrás,
Desde aquí, desde mi orilla, mirando sin poder ver el cielo
Porque hasta las estrellas se esconden de mi mirada,
Descubro las cosas vacías que llenan la vida de un hombre
Cuando ya la vida misma le vale menos que nada.