Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se me murió el amor que te tenía,
lo mandé a perderse entre la selva,
y como un leoncillo a punto de llorar
se me perdió de vista,
no sé dónde está,
creo que no regresará.
Se me murió y tanto que te amaba
tanto que adoraba el olor de tu boca,
ya no te estorbaré
me hago a un lado
y que te vaya bien,
ahora corres sola.
Te escribo esta nota
aunque creo que no te la daré,
voy a guardarla de recuerdo
por lo bueno que fue lo nuestro
antes de este amanecer.
Disculpa que no te bese
o te abrace,
pero prefiero no incomodar,
a la hora de amar
he aprendido que hay reglas de honor
que merecen respeto.
Se me olvida además
que por costumbre
se me puede escapar
llamarte “amor”,
disculpa es que yo
no me acostumbro a esta idea.
lo mandé a perderse entre la selva,
y como un leoncillo a punto de llorar
se me perdió de vista,
no sé dónde está,
creo que no regresará.
Se me murió y tanto que te amaba
tanto que adoraba el olor de tu boca,
ya no te estorbaré
me hago a un lado
y que te vaya bien,
ahora corres sola.
Te escribo esta nota
aunque creo que no te la daré,
voy a guardarla de recuerdo
por lo bueno que fue lo nuestro
antes de este amanecer.
Disculpa que no te bese
o te abrace,
pero prefiero no incomodar,
a la hora de amar
he aprendido que hay reglas de honor
que merecen respeto.
Se me olvida además
que por costumbre
se me puede escapar
llamarte “amor”,
disculpa es que yo
no me acostumbro a esta idea.