Álex Hernández
Poeta recién llegado
Uno vuelve a la herida
con la esperanza
de volverse
a encontrar.
Unos rotos,
otros muertos.
Cada uno de ellos
iguales a los otros.
No me frenes
ni me esperes.
Que si me ha de llegar la muerte
ha de ser enredado en tu cama,
con tus cabellos en mí espalda
y mis manos llenas de tu carne.
Te he visto ser de otros sin ser de nadie;
dejar que algunos sean náufragos
de tu flor,
de tu sexo
de tus vertiginosas
piernas.
Pero no me renta ni me basta
tenerte a ratos.
Te quiero entera,
seca,
para volverte a mojar.
— Álex Hernández. Te quiero entera
con la esperanza
de volverse
a encontrar.
Unos rotos,
otros muertos.
Cada uno de ellos
iguales a los otros.
No me frenes
ni me esperes.
Que si me ha de llegar la muerte
ha de ser enredado en tu cama,
con tus cabellos en mí espalda
y mis manos llenas de tu carne.
Te he visto ser de otros sin ser de nadie;
dejar que algunos sean náufragos
de tu flor,
de tu sexo
de tus vertiginosas
piernas.
Pero no me renta ni me basta
tenerte a ratos.
Te quiero entera,
seca,
para volverte a mojar.
— Álex Hernández. Te quiero entera