AMOR RAYO DE LUZ
A través de tus ojos me disperso
haciéndome lluvia fantasmagórica
que inunda tus cabellos
como un océano de reflejos inauditos,
como apariciones pavorosas de ecos,
de alaridos de las bellas danzarinas
que encuentran sus vientres destajados
por los cascabeles dorados de sus danzas.
Entre lágrimas de coral rojo
mis lluvias renacen esponjas
o plumas de holoturias decadentes,
incapaces ya de acariciar tus senos
ni otros senos iluminados
por fragmentos de estrellas submarinas,
emocionadas ecuaciones abisales.
Te lloro rojamente frente al retrato
que evoca tu ausente imagen, oh diosa,
émula lunar, basalto ardiente de la noche,
La paganidad que me aflige
brota incontinente de mis uñas
como aromas de incensario que devora
las tímidas aves de sus emanaciones.
Negros horizontes me limitan,
austeridad de líneas y colores
degradan estos fondos donde habito
junto a los halcones peregrinos
que me traen en audaces madrugadas
rayos de sol como cadáveres felinos.
Te dejo entre los clamores
de nuestra última noche de amor
mi carta de despedida.
Una sola letra basta.
Amor rayo de luz
monocromo
y vacilante.
Ilust.: Max Ernst.- “Une semain de bonté”
A través de tus ojos me disperso
haciéndome lluvia fantasmagórica
que inunda tus cabellos
como un océano de reflejos inauditos,
como apariciones pavorosas de ecos,
de alaridos de las bellas danzarinas
que encuentran sus vientres destajados
por los cascabeles dorados de sus danzas.
Entre lágrimas de coral rojo
mis lluvias renacen esponjas
o plumas de holoturias decadentes,
incapaces ya de acariciar tus senos
ni otros senos iluminados
por fragmentos de estrellas submarinas,
emocionadas ecuaciones abisales.
Te lloro rojamente frente al retrato
que evoca tu ausente imagen, oh diosa,
émula lunar, basalto ardiente de la noche,
La paganidad que me aflige
brota incontinente de mis uñas
como aromas de incensario que devora
las tímidas aves de sus emanaciones.
Negros horizontes me limitan,
austeridad de líneas y colores
degradan estos fondos donde habito
junto a los halcones peregrinos
que me traen en audaces madrugadas
rayos de sol como cadáveres felinos.
Te dejo entre los clamores
de nuestra última noche de amor
mi carta de despedida.
Una sola letra basta.
Amor rayo de luz
monocromo
y vacilante.
Ilust.: Max Ernst.- “Une semain de bonté”
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