hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dije tu nombre y el mío
al derecho y al revés,
reías como una niña,
pero temblabas también.
Mis manos eran palomas
buscando su nido en tí,
cuando al fin lo encontraron
comenzaste a gemir.
La tarde iba cayendo,
yo estaba cayendo en tí,
ahora tú murmurabas
cosas que no comprendí.
Tus labios estaban ardiendo
cuando otra vez los besé
y cuando estallaron los cielos,
fue antes o después, no sé,
ambos fuímos sólo uno
al derecho y al revés.
al derecho y al revés,
reías como una niña,
pero temblabas también.
Mis manos eran palomas
buscando su nido en tí,
cuando al fin lo encontraron
comenzaste a gemir.
La tarde iba cayendo,
yo estaba cayendo en tí,
ahora tú murmurabas
cosas que no comprendí.
Tus labios estaban ardiendo
cuando otra vez los besé
y cuando estallaron los cielos,
fue antes o después, no sé,
ambos fuímos sólo uno
al derecho y al revés.
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