Ivonne Estefanía
Poeta fiel al portal
¡Quién no quisiera comprender la vida!
Los principios y fines de esta larga existencia,
y entender cada enigma que nos da con paciencia,
y saber los misterios que nos muestra día a día.
Explorar lo oculto que tiene en su fondo:
el detalle, el abismo; cada cosa a su tiempo,
conocer el más hondo y profundo secreto,
y encontrar la respuesta que nos da, de otro modo.
Esta vida nos lleva a seguirla buscando,
y medirla, tal vez, no sea algo importante;
pues al fin de la misma, todo sigue constante,
y una vez que termina no sabemos ni cuando.
Con el tiempo que pasa se nos va la presencia,
se la lleva a otro mundo para el fin de los días;
sin embargo, no entiendo, cómo es que podría
yo llegar a entender nuestra propia existencia.
Una vez que nacemos, sólo hay algo seguro;
que la vida se acaba y también moriremos,
lo tenemos presente, y debemos comprenderlo
y también resignarnos a vivirla muy profundo.
¡Quién no quisiera comprender la vida!
Indagar los secretos que nos tiene guardados,
y luchar contra todo para ver si es que algo
de esta tierra pudiera conocer enseguida.
Con la vida comienza un ciclo que acaba,
que acaba con pena, pero sin insistirlo;
suponiendo que es algo más que un abismo,
que conecta a la muerte cuando esta llegara.
Y es que así se termina, sin pensarlo a tiempo;
todo lo que comienza, algún día ha de extinguirse,
y no nos queda otro cosa sino es que erguirse
ante el fin de la existencia que nos llega al momento.
Los principios y fines de esta larga existencia,
y entender cada enigma que nos da con paciencia,
y saber los misterios que nos muestra día a día.
Explorar lo oculto que tiene en su fondo:
el detalle, el abismo; cada cosa a su tiempo,
conocer el más hondo y profundo secreto,
y encontrar la respuesta que nos da, de otro modo.
Esta vida nos lleva a seguirla buscando,
y medirla, tal vez, no sea algo importante;
pues al fin de la misma, todo sigue constante,
y una vez que termina no sabemos ni cuando.
Con el tiempo que pasa se nos va la presencia,
se la lleva a otro mundo para el fin de los días;
sin embargo, no entiendo, cómo es que podría
yo llegar a entender nuestra propia existencia.
Una vez que nacemos, sólo hay algo seguro;
que la vida se acaba y también moriremos,
lo tenemos presente, y debemos comprenderlo
y también resignarnos a vivirla muy profundo.
¡Quién no quisiera comprender la vida!
Indagar los secretos que nos tiene guardados,
y luchar contra todo para ver si es que algo
de esta tierra pudiera conocer enseguida.
Con la vida comienza un ciclo que acaba,
que acaba con pena, pero sin insistirlo;
suponiendo que es algo más que un abismo,
que conecta a la muerte cuando esta llegara.
Y es que así se termina, sin pensarlo a tiempo;
todo lo que comienza, algún día ha de extinguirse,
y no nos queda otro cosa sino es que erguirse
ante el fin de la existencia que nos llega al momento.