Nommo
Poeta veterano en el portal
Te he amado mucho,
como los perdigones de plomo, a la pólvora del cartucho.
Y como una escopeta de caza, a las perdices que vuelan, por sobre los olivos.
Te quiero tanto como el bebé, a los pechos de su madre.
Pero me abandonas, en un canasto, como si fuera yo, una docena de higos chumbos.
Me abandonas como quien deja una quincena de membrillos,
en el Portal de Belén, para que con ellos, y con azúcar moreno,
haga carne de membrillo, la virgen María.
¿ Es ése mi destino ? ¿ Virginal, por siempre, amén ?
En un rincón del Paraíso terrenal, o Edén. Comida, música y entorno geográfico.
Me castigas, en plan drástico.
Me fustigas, con un avión de papel.
Me arañas, con tus uñas del pie derecho...
¡ Déjame que te toque un pecho !
Quiero ver tus tetas. Haz el favor, y quítate la camiseta.
como los perdigones de plomo, a la pólvora del cartucho.
Y como una escopeta de caza, a las perdices que vuelan, por sobre los olivos.
Te quiero tanto como el bebé, a los pechos de su madre.
Pero me abandonas, en un canasto, como si fuera yo, una docena de higos chumbos.
Me abandonas como quien deja una quincena de membrillos,
en el Portal de Belén, para que con ellos, y con azúcar moreno,
haga carne de membrillo, la virgen María.
¿ Es ése mi destino ? ¿ Virginal, por siempre, amén ?
En un rincón del Paraíso terrenal, o Edén. Comida, música y entorno geográfico.
Me castigas, en plan drástico.
Me fustigas, con un avión de papel.
Me arañas, con tus uñas del pie derecho...
¡ Déjame que te toque un pecho !
Quiero ver tus tetas. Haz el favor, y quítate la camiseta.