Nommo
Poeta veterano en el portal
Yo te amo, con el corazón encendido.
Te guío, por los senderos del arte.
Me comes, porque te sirvo Spaghetti con tomate y carne picada cocida.
No pasas hambre y ya, te vendé las heridas.
Y ahora, me pides que te deje preñada.
Me pides que tengamos un hijo.
Un bebé que more en nuestra casa, y que resuelva los acertijos.
Porque ves que no puedes entender algunos enigmas que yo develo.
No acudes, tampoco, a la fuente fidedigna de los abuelos.
Y querrías hablar con los espíritus. Pero por el momento, el único profeta, aquí,
soy yo. Un sacerdote, profeta y rey, mínimo.
¿ Confiarás en mí ? Somos sinónimos. Sinfónicos. Sinfonía a tres voces...
Somos la misma cosa, que un autor cósmico repitió, para deleitarse. Para manifestarse.
Promiscuo. Placentero. ¿ Hijo de puta ? Para definirse.
Un respeto, pues, al Amor-Bondad. Que no se ponga triste.
Te guío, por los senderos del arte.
Me comes, porque te sirvo Spaghetti con tomate y carne picada cocida.
No pasas hambre y ya, te vendé las heridas.
Y ahora, me pides que te deje preñada.
Me pides que tengamos un hijo.
Un bebé que more en nuestra casa, y que resuelva los acertijos.
Porque ves que no puedes entender algunos enigmas que yo develo.
No acudes, tampoco, a la fuente fidedigna de los abuelos.
Y querrías hablar con los espíritus. Pero por el momento, el único profeta, aquí,
soy yo. Un sacerdote, profeta y rey, mínimo.
¿ Confiarás en mí ? Somos sinónimos. Sinfónicos. Sinfonía a tres voces...
Somos la misma cosa, que un autor cósmico repitió, para deleitarse. Para manifestarse.
Promiscuo. Placentero. ¿ Hijo de puta ? Para definirse.
Un respeto, pues, al Amor-Bondad. Que no se ponga triste.
Última edición: