ADEXFI
Poeta adicto al portal
Se llevaron los ángeles
( prosa poética)
Me metí a un cafetín y me senté junto a un ventanal
para distraerme viendo la gente pasar.
Como siempre, estoy cuestionándolo todo, hasta a mi mismo.
Escondo mi soberbia.Y soy tan diferente por teléfono.
Yo soy un oscuro ángel depredador,que más da.
Y siempre caigo sobre la ala herida. Que dolor.
Soy humano y tengo pensamientos como cualquier otro.
Pienso en ella y en como la conocí.Un domingo cualquiera.
Bella mujer, de cabellos levemente rizados. Ojos risueños.
De tez tan blanca y tersa, como una porcelana con pecas.
Pero cuando la belleza, muestre su lado oscuro, estate preparado.
Logré impresionarla, cuándo aparecí tan sorpresivamente,
como lo había planeado. Parecía tan ocupada, en sus asuntos,
pero tuvo tiempo de sonreírme. Sin saber que el corazón me latía
con tanta fuerza, que parecía que iba a implosionar.
Breve recuerdo, pero tan intenso a la vez. Aquella risa eterna
que parecía florecer, en esa ambrosia noche, de incomprensible azul.
Sus labios vulnerables, que me atraía. Sus manos magneticas,
que parecían esperar su turno. Su pecho, cobijando el silencio.
Y sus ojos,que parecían perderse en la noche.
En medio de mis alegrías, no supe que ella iba a estar tan
presente en mi vida. Y que iba a perdurar, más allá del dolor.
-prendo un cigarrillo, qué brilla al darle una aspirada-
Estoy recordando la primera vez que la vi, no sabia lo
que se me venía . Estoy pensando en ella, mientras
abandonó el cigarrillo, en un congelado cenicero
y salgo caminando junto al viento, en esta noche de Abril.
Y pensar qué llegue a utilizar todo mi tiempo, para crecer
no en la fria calle sin sentimientos, si no para crecer en su corazón.
Fue un déjà vu, lo supe desde la primera vez que la vi.
Y es que me pareció tan familiar.
( prosa poética)
Me metí a un cafetín y me senté junto a un ventanal
para distraerme viendo la gente pasar.
Como siempre, estoy cuestionándolo todo, hasta a mi mismo.
Escondo mi soberbia.Y soy tan diferente por teléfono.
Yo soy un oscuro ángel depredador,que más da.
Y siempre caigo sobre la ala herida. Que dolor.
Soy humano y tengo pensamientos como cualquier otro.
Pienso en ella y en como la conocí.Un domingo cualquiera.
Bella mujer, de cabellos levemente rizados. Ojos risueños.
De tez tan blanca y tersa, como una porcelana con pecas.
Pero cuando la belleza, muestre su lado oscuro, estate preparado.
Logré impresionarla, cuándo aparecí tan sorpresivamente,
como lo había planeado. Parecía tan ocupada, en sus asuntos,
pero tuvo tiempo de sonreírme. Sin saber que el corazón me latía
con tanta fuerza, que parecía que iba a implosionar.
Breve recuerdo, pero tan intenso a la vez. Aquella risa eterna
que parecía florecer, en esa ambrosia noche, de incomprensible azul.
Sus labios vulnerables, que me atraía. Sus manos magneticas,
que parecían esperar su turno. Su pecho, cobijando el silencio.
Y sus ojos,que parecían perderse en la noche.
En medio de mis alegrías, no supe que ella iba a estar tan
presente en mi vida. Y que iba a perdurar, más allá del dolor.
-prendo un cigarrillo, qué brilla al darle una aspirada-
Estoy recordando la primera vez que la vi, no sabia lo
que se me venía . Estoy pensando en ella, mientras
abandonó el cigarrillo, en un congelado cenicero
y salgo caminando junto al viento, en esta noche de Abril.
Y pensar qué llegue a utilizar todo mi tiempo, para crecer
no en la fria calle sin sentimientos, si no para crecer en su corazón.
Fue un déjà vu, lo supe desde la primera vez que la vi.
Y es que me pareció tan familiar.
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