Lia Alvarado
Poeta recién llegado
Suave como el rocío,
Mis lágrimas acariciaban las rosas,
Caían sin quemar.
Borrandose al segundo de pasar.
¿Existe alguna manera
de que una mujer
se retracte de sus palabras?
Por que me gustaría perder la memoria.
Te dije que te amaba mientras dormía.
Supongo que al despertar todo seguía igual.
El veneno todavía corre por mis venas,
quema de una manera indescriptible.
No estoy lista para volver a sufrir.
Tienes un letrero de peligro incrustado en la frente,
pero mis manos tiemblan al querer arrancarlo
querer separarlo de mi vista
y besarte.
Se que me harás daño.
Si lograras aclarar tus pensamientos
se que el río de mis lágrimas
sería suficientemente transparente
para poder observar a través de el.
Descifrando mi mirada.
Taladrando mi memoria.
Quiero que seas el motivo de mis desvelos.
De mi locura.
De mis espinas.
De mi agonía.
Porque no me importa que me mates.
Porque mis lágrimas secas cubrirán mi cuerpo,
y espinas crecerán donde cicatrices queden.
Y así, de esa manera,
me aseguraré de que para siempre quedes en mi memoria.
Talvez no como querría,
Talvez no como debería,
pero serás parte de mi.
Mis lágrimas cayeron como el rocío en la mañana.
Apenas notorio.
Y mi corazón apenas latente se detuvo.
Quiero que me hagas pedazos,
que me dejes en el suelo con los brazos amarrados
Porque sé que te hace sentir mejor.
Quiero que me olvides
Para yo poder seguir recordándote
como el dolor de mi vida
Y la palpitante herida de mi corazón.
-Lia Alvarado.
Mis lágrimas acariciaban las rosas,
Caían sin quemar.
Borrandose al segundo de pasar.
¿Existe alguna manera
de que una mujer
se retracte de sus palabras?
Por que me gustaría perder la memoria.
Te dije que te amaba mientras dormía.
Supongo que al despertar todo seguía igual.
El veneno todavía corre por mis venas,
quema de una manera indescriptible.
No estoy lista para volver a sufrir.
Tienes un letrero de peligro incrustado en la frente,
pero mis manos tiemblan al querer arrancarlo
querer separarlo de mi vista
y besarte.
Se que me harás daño.
Si lograras aclarar tus pensamientos
se que el río de mis lágrimas
sería suficientemente transparente
para poder observar a través de el.
Descifrando mi mirada.
Taladrando mi memoria.
Quiero que seas el motivo de mis desvelos.
De mi locura.
De mis espinas.
De mi agonía.
Porque no me importa que me mates.
Porque mis lágrimas secas cubrirán mi cuerpo,
y espinas crecerán donde cicatrices queden.
Y así, de esa manera,
me aseguraré de que para siempre quedes en mi memoria.
Talvez no como querría,
Talvez no como debería,
pero serás parte de mi.
Mis lágrimas cayeron como el rocío en la mañana.
Apenas notorio.
Y mi corazón apenas latente se detuvo.
Quiero que me hagas pedazos,
que me dejes en el suelo con los brazos amarrados
Porque sé que te hace sentir mejor.
Quiero que me olvides
Para yo poder seguir recordándote
como el dolor de mi vida
Y la palpitante herida de mi corazón.
-Lia Alvarado.