Francisco de Torres
Poeta asiduo al portal
Déjame
recordarte cuando
florecían las azucenas
de tu pelo.
Cuando sólo eras
la transparencia
de un sueño
convertido en jacinto.
Las rosas de tu huerto
cubrieron mi parterre.
Déjame recordar
los lirios de tus ojos,
las amapolas
de tus labios,
y el purpúreo clavel
de tu sonrisa.
Déjame aspirar
el perfume de tu recuerdo.
El tulipán de tu talle,
tu figura de violeta
solitaria.
Porque toda tú,
eres jardín eterno,
donde planté las
flores de mi esperanza.
De mi libro "Tríptico del Amor"