Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Esquivando un silencio borde,
tumbado en el tejado
con los ojos cerrados al viento,
callando minutos sin carnet,
recordando lo imprescindible,
beso una fotografía
en la que somos felices
en un día que sobrevive en nosotros,
sonrisas inmortales,
miradas como el mar
que tenemos detrás
y tu espíritu penetrando
en mis huesos empapados de tu voz.
Querer es encontrar un camino,
unas huellas a las que seguir,
recorremos las palabras
de nuestras manos entrelazadas,
cada caricia es una ola del sol,
un deseo para dos,
un despertar infinito
en los brazos del amor.
Te besaré cuando regreses
como si fuera la última vez,
sé que eres tuya
y yo tus latidos en mí.
tumbado en el tejado
con los ojos cerrados al viento,
callando minutos sin carnet,
recordando lo imprescindible,
beso una fotografía
en la que somos felices
en un día que sobrevive en nosotros,
sonrisas inmortales,
miradas como el mar
que tenemos detrás
y tu espíritu penetrando
en mis huesos empapados de tu voz.
Querer es encontrar un camino,
unas huellas a las que seguir,
recorremos las palabras
de nuestras manos entrelazadas,
cada caricia es una ola del sol,
un deseo para dos,
un despertar infinito
en los brazos del amor.
Te besaré cuando regreses
como si fuera la última vez,
sé que eres tuya
y yo tus latidos en mí.