CemaJerez
De Cádiz al cielo
Sus bocados no se ven
aunque estén cicatrizados.
Atravesaron mi piel
y en el alma se quedaron.
Los colmillos afilados
de esa loba solitaria.
Mira que la he auyado
pues nunca está parada.
Me la presentó la Luna
en una noche clara,
siendo ella mas oscura
que mi pupila iluminada.
Deja huellas en las aceras
como si de fango se tratara,
sueltan fuego sus caderas
aunque traten de apagarla.
aunque estén cicatrizados.
Atravesaron mi piel
y en el alma se quedaron.
Los colmillos afilados
de esa loba solitaria.
Mira que la he auyado
pues nunca está parada.
Me la presentó la Luna
en una noche clara,
siendo ella mas oscura
que mi pupila iluminada.
Deja huellas en las aceras
como si de fango se tratara,
sueltan fuego sus caderas
aunque traten de apagarla.