Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Y tú que iluminaste la fragua
del sol plácido de la pereza.
Esa que piropea talludo como
miembro de un esqueje floreciendo anular en el ristre de una mano que se abre como
una copa de un árbol talado.
Flor de almendro, nieve versátil
en la mirada de un turista accidental.
Entre momentos resbaladizos
tus objetivos enamoran despacio temblando por la inseguridad del sentimiento
sustraído y ayudado a andar, dar esos primeros pasos en torno al fruto. Y gozar de tus inseguridades tan verdes como mis acertijos en raíles de temperatura, arañando tu corazón en pálpito , latidos de deseo ,tránsitos florecidos en mañanas depuradas en alquimias horizontales.
Pureza en fondos de armario.
Que se preñan de la luz de tus preguntas.
Reservados todos los derechos©
del sol plácido de la pereza.
Esa que piropea talludo como
miembro de un esqueje floreciendo anular en el ristre de una mano que se abre como
una copa de un árbol talado.
Flor de almendro, nieve versátil
en la mirada de un turista accidental.
Entre momentos resbaladizos
tus objetivos enamoran despacio temblando por la inseguridad del sentimiento
sustraído y ayudado a andar, dar esos primeros pasos en torno al fruto. Y gozar de tus inseguridades tan verdes como mis acertijos en raíles de temperatura, arañando tu corazón en pálpito , latidos de deseo ,tránsitos florecidos en mañanas depuradas en alquimias horizontales.
Pureza en fondos de armario.
Que se preñan de la luz de tus preguntas.
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