El cielo sabe cuánto podría amarte, aún las estrellas son testigos de ello. Te reto a acostarte en la arena, en medio de la fría noche y observar las estrellas. Ellas te dirán que mi amor no dejara de ser, pues entenderás que el lenguaje no es solo los dichos de antaño ni los sentimientos expresados por mis labios; porque cada vez que veas a una nube cubriendo el firmamento y tapar las estrellas, aun sabrás que no han dejado de brillar, pues sigue latente su brillo y su esplendor, acompañado por la bondad de la luna, así mi amor seguirá brillando por ti. Y sabrás por medio de aquel lenguaje cósmico que yo nunca dejare de amarte, así como las estrellas nunca dejaran de emitir su brillo.