roberetazos
Poeta asiduo al portal
Cuando pensabas que no llegaría y de repente, no solo no llegó, dejaste huella, dejaste tu corazón marcado y rasgado, en cada verso, en cada barcaza llena de ilusiones, en cada prejuicio que te querían hacer creer, pero tu saliva disparaba versos antes que tu mente, porque los que sabían que escribir poesía era la medicina, no sabían que también era el antídoto de cualquier mal. No sabían que el carmín ya no dejaba huella como años pasados. No sabían que el modus operandi de un joven era como el de un anciano.