Ton Rodriguez
Poeta asiduo al portal
Llega el crepúsculo,
con su callado cortejo de sombras
languidece la tarde y la noche espera
que el sol mortecino regrese a sus moradas
y la noche llega,
y una luz ambarina renace en las farolas,
hay cuerpos que recorren sin prisa las aceras
envueltos en silencio sin cruzar sus miradas
oscuros vagabundos
fugitivos del sueño que reina en las alcobas
de las casas sin dueño donde la luz no llega,
ocultan sin saberlo la vida y las palabras
recorren el oculto camino de silencio
que lleva hasta la aurora
sin apenas notarlo, sin escuchar siquiera
en la noche el sonido de sus propios pisadas
como árbol desnudo en otoño
la noche ha perdido sus horas
el viento, las hojas del tiempo se lleva
anunciando la llegada del alba.
Ton Rodríguez
con su callado cortejo de sombras
languidece la tarde y la noche espera
que el sol mortecino regrese a sus moradas
y la noche llega,
y una luz ambarina renace en las farolas,
hay cuerpos que recorren sin prisa las aceras
envueltos en silencio sin cruzar sus miradas
oscuros vagabundos
fugitivos del sueño que reina en las alcobas
de las casas sin dueño donde la luz no llega,
ocultan sin saberlo la vida y las palabras
recorren el oculto camino de silencio
que lleva hasta la aurora
sin apenas notarlo, sin escuchar siquiera
en la noche el sonido de sus propios pisadas
como árbol desnudo en otoño
la noche ha perdido sus horas
el viento, las hojas del tiempo se lleva
anunciando la llegada del alba.
Ton Rodríguez