Azul Dean
Poeta fiel al portal
A mi abuela Rosario.
"Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía."
de: Oraciones de la Noche
...
Requisaban. Venían a por todo. Por la vida también.
Vestidas de azul, con la Cara al Sol
y un Sagrado Corazón en las entrañas: ¡VIVA CRISTO REY!
Tiempo de rapadas y ricinos
Maldito el momento-Mi madre lloraba-
no tanto de hambre sino de miedo
La hora de las otras
la cara del fascismo sobre su cuna:
ni un rincón sin revisar
Aventaron armarios y alacenas
-Mi madre lloraba-
Destriparon colchones
hurgaron en rincones y en ideas:
Ave María purísima
-Mi madre lloraba-
La hora de la teta
el hambre de la rabia
y aquellas mujeres de rosario y pistola en mano
gritando como hombres borrachos
de triunfo y de Dios:
¿Dónde está el oro?
¿Dónde la plata?
-Mi madre lloraba-
¡Arriba España!
La leña al fuego
en el cazo la leche
y en el fondo del alma
dos zarcillos de oro
y una mujer sola
contra las hienas azules del odio,
hambrientas.
Todo ardió
la leña y la leche
los zarcillos, el cazo y el alma
Quedó una vida para no olvidarlo
y la muerte habitando eternamente en sus cunetas.
-Mi madre lloraba-
Mi abuela entendió
después de la primera bofetada
que el hambre y Dios
llegaban aquella noche para quedarse:
Rojos, sangre y piojos.
El resto fue silencio
cuarenta años y un día.
"Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía."
de: Oraciones de la Noche
...
Requisaban. Venían a por todo. Por la vida también.
Vestidas de azul, con la Cara al Sol
y un Sagrado Corazón en las entrañas: ¡VIVA CRISTO REY!
Tiempo de rapadas y ricinos
Maldito el momento-Mi madre lloraba-
no tanto de hambre sino de miedo
La hora de las otras
la cara del fascismo sobre su cuna:
ni un rincón sin revisar
Aventaron armarios y alacenas
-Mi madre lloraba-
Destriparon colchones
hurgaron en rincones y en ideas:
Ave María purísima
-Mi madre lloraba-
La hora de la teta
el hambre de la rabia
y aquellas mujeres de rosario y pistola en mano
gritando como hombres borrachos
de triunfo y de Dios:
¿Dónde está el oro?
¿Dónde la plata?
-Mi madre lloraba-
¡Arriba España!
La leña al fuego
en el cazo la leche
y en el fondo del alma
dos zarcillos de oro
y una mujer sola
contra las hienas azules del odio,
hambrientas.
Todo ardió
la leña y la leche
los zarcillos, el cazo y el alma
Quedó una vida para no olvidarlo
y la muerte habitando eternamente en sus cunetas.
-Mi madre lloraba-
Mi abuela entendió
después de la primera bofetada
que el hambre y Dios
llegaban aquella noche para quedarse:
Rojos, sangre y piojos.
El resto fue silencio
cuarenta años y un día.
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