MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
Estuve esperándote...
Estuve esperándote convencida
de que no volverías a esta azarosa
poesía llena de obsesiones e airosa,
que vigila mis noches, corrompida.
Creí que ese pasaje sombrío de vida,
había dejado un acaso en la penosa
tenacidad de mi persona, dudosa
de aquello que nunca fui bienvenida.
Cuando mi desdicha era un mañana,
las palabras cercenaban el sentido
de esta mudanza que fue temprana;
a mis bramidos, sin haber existido
una esperanza de una caricia lejana,
que tardó en llegar sin hacer ruido.
MARIÁN GÓNZALES*
DERECHOS RESERVADOS
Estuve esperándote convencida
de que no volverías a esta azarosa
poesía llena de obsesiones e airosa,
que vigila mis noches, corrompida.
Creí que ese pasaje sombrío de vida,
había dejado un acaso en la penosa
tenacidad de mi persona, dudosa
de aquello que nunca fui bienvenida.
Cuando mi desdicha era un mañana,
las palabras cercenaban el sentido
de esta mudanza que fue temprana;
a mis bramidos, sin haber existido
una esperanza de una caricia lejana,
que tardó en llegar sin hacer ruido.
MARIÁN GÓNZALES*
DERECHOS RESERVADOS