Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
Vorágines de ángeles cochambrosos
trazan la danza de la ponzoña
sobre nuestra ciudad de fiebres pintadas,
mascaradas de verecundia,
rebaños de lobos emasculados
mordiéndose entre sí.
sobre nuestra ciudad de fiebres pintadas,
mascaradas de verecundia,
rebaños de lobos emasculados
mordiéndose entre sí.
Ciudad veneno,
Ciudad de nausea,
arboledas de nubes negras
sobre lamentos dislocados
que nos arrojan al torrente desesperado
del juego absurdo de acelerar nuestra muerte.
arboledas de nubes negras
sobre lamentos dislocados
que nos arrojan al torrente desesperado
del juego absurdo de acelerar nuestra muerte.
Retumba la comba del desaliento
entre el horizonte de sepulcros,
rasgando carne emplumada,
cegando los ojos de Dios.
rasgando carne emplumada,
cegando los ojos de Dios.
El veneno nos llena los poros,
galopa en la indolencia de la sangre,
nos envuelve en el grito del suicidio,
arcadas de llanto estrangulado,
harapos de almas decrepitas.
nos envuelve en el grito del suicidio,
arcadas de llanto estrangulado,
harapos de almas decrepitas.