lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Tus raíces tejen la Tierra y el cielo,
son lecho de cabellos trenzados de luna,
crisol de verdes lágrimas en fulgurante brillo.
Se refugia mi mirada en tu arcano misterio,
en las selváticas ramas de tu preñado vientre,
y en el pálpito indeleble de tu frondosa savia.
Vuelan tus aves por la quietud de las horas
en brisa abanicada por cánticos y aire,
perfume de hierbas, y almizcle salvaje.
Criaturas hormiguean en el seno de tus vísceras;
mostrando, lúbrica, tu fértil sangre,
alumbras hijos en las faldas de llanuras y montes.
Ecos de música dispersos en celeste horizonte
buscan la paz y la armonía en la esencia tórrida
del hombre, que aún sin saberlo, está aprendiendo a amarte.
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