debiloto
Poeta adicto al portal
Que mentiras te contaron,
de lo que es la patria,
hubo pasado de valientes,
presente de hipócritas,
de verdades ya muertas,
futuro incierto entre tus manos,
no ocultes tu ignorancia,
contando utopías del pasado,
porque el pasado ya fue,
y hoy la patria como ayer,
te necesita sin mezquindad,
sin mentiras, sin héroes de barro.
Los valientes nos dejaron,
un pasado de gloria,
ganado en campos de batalla,
y una sola idea de libertad,
ellos cumplieron su parte,
sin pensar en el bronce,
nos dejaron los principios,
nos legaron la tierra,
y entregaron su vida.
Hoy un lodo de mentiras,
de acusaciones, de heridas abiertas,
hacen llorar la patria,
no permitamos que por ideas,
perdamos la calma,
la locura de unos pocos,
que abreva en la venganza,
de un demonio sin dueño,
nos lleven a la sangre tantas veces derramada,
el argentino es pacífico,
hasta que suena la carga,
y hay del inocente que se queja,
cuando sus músculos tensan,
lo demostró el pasado,
no despierten el ego dormido,
porque perderemos el futuro soñado.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
de lo que es la patria,
hubo pasado de valientes,
presente de hipócritas,
de verdades ya muertas,
futuro incierto entre tus manos,
no ocultes tu ignorancia,
contando utopías del pasado,
porque el pasado ya fue,
y hoy la patria como ayer,
te necesita sin mezquindad,
sin mentiras, sin héroes de barro.
Los valientes nos dejaron,
un pasado de gloria,
ganado en campos de batalla,
y una sola idea de libertad,
ellos cumplieron su parte,
sin pensar en el bronce,
nos dejaron los principios,
nos legaron la tierra,
y entregaron su vida.
Hoy un lodo de mentiras,
de acusaciones, de heridas abiertas,
hacen llorar la patria,
no permitamos que por ideas,
perdamos la calma,
la locura de unos pocos,
que abreva en la venganza,
de un demonio sin dueño,
nos lleven a la sangre tantas veces derramada,
el argentino es pacífico,
hasta que suena la carga,
y hay del inocente que se queja,
cuando sus músculos tensan,
lo demostró el pasado,
no despierten el ego dormido,
porque perderemos el futuro soñado.
JUAN CARLOS VILLANUEVA