debiloto
Poeta adicto al portal
La libertad no se negocia,
ni los dientes de un mastín,
podrán con el pensamiento,
ni el fuego de las balas detendrán,
al valiente pueblo Venezolanos.
Hermanos que no comen,
que curan sus heridas,
tras de los muros, con ojos de lágrimas,
es solo un rato, la lucha continua,
hasta ver el baile del tirano,
caminar de rodillas,
manchado de sangre de hermanos.
Que bestia os a oprimido,
en nombre de una patria muy difusa,
Bolívar ni San Martin, ni Sucre,
blandirían sus espadas contra el pueblo,
que relato mesiánico han tomado,
confundir la libertad, con opresión.
Echarle la culpa al imperio, de sus males,
la américa del sur hoy se desangra
apelan a la patria grande,
sin analizar el contenido de los héroes,
ellos hablaban de hermandad,
no de muertes, solo en los campos de batallas.
Donde el enemigo era extranjero,
no era la américa del norte,
hablan de la patria grande,
con teorías fracasadas en el viejo mundo,
hablan de patria, lugar donde nacimos,
he importan teorías comunistas,
como si nuestros héroes hubiesen sido.
Relatores de sueños perdidos,
que solo sacian, con la muerte inocente,
la abulia de no conocer la historia,
la suplen con relatos rimbombantes,
como simios dueños de manadas.
El débil Venezolano que gobierna,
solo debería fijarse sus orígenes,
porque es un impostor hasta de patria,
no es su patria la que defiende,
no es el capitalismo que lo ataca,
es solo su ignorancia perversa,
que ve en la sangre su dominio mesiánico.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
ni los dientes de un mastín,
podrán con el pensamiento,
ni el fuego de las balas detendrán,
al valiente pueblo Venezolanos.
Hermanos que no comen,
que curan sus heridas,
tras de los muros, con ojos de lágrimas,
es solo un rato, la lucha continua,
hasta ver el baile del tirano,
caminar de rodillas,
manchado de sangre de hermanos.
Que bestia os a oprimido,
en nombre de una patria muy difusa,
Bolívar ni San Martin, ni Sucre,
blandirían sus espadas contra el pueblo,
que relato mesiánico han tomado,
confundir la libertad, con opresión.
Echarle la culpa al imperio, de sus males,
la américa del sur hoy se desangra
apelan a la patria grande,
sin analizar el contenido de los héroes,
ellos hablaban de hermandad,
no de muertes, solo en los campos de batallas.
Donde el enemigo era extranjero,
no era la américa del norte,
hablan de la patria grande,
con teorías fracasadas en el viejo mundo,
hablan de patria, lugar donde nacimos,
he importan teorías comunistas,
como si nuestros héroes hubiesen sido.
Relatores de sueños perdidos,
que solo sacian, con la muerte inocente,
la abulia de no conocer la historia,
la suplen con relatos rimbombantes,
como simios dueños de manadas.
El débil Venezolano que gobierna,
solo debería fijarse sus orígenes,
porque es un impostor hasta de patria,
no es su patria la que defiende,
no es el capitalismo que lo ataca,
es solo su ignorancia perversa,
que ve en la sangre su dominio mesiánico.
JUAN CARLOS VILLANUEVA