Guillermo Beorlegui
Poeta recién llegado
Dejame llorar,
Dejame encerrarme a llorar
Sin que me vea mi hija
Sin que me vean los que creen
Que la guerra está lejos,
Que les sucede a otros,
Que esos niños no son nuestros niños
Que esas madres no son nuestras madres,
Que esos hombres no son nuestros hermanos.
Dejame llorar,
Dejame encerrarme a llorar,
Para esconderme de esos que creen
Que está bien el camino que hacemos,
La publicidad que nos creemos,
La felicidad que nos venden,
La competencia que nos inculcan.
Nos siguen vendiendo espejitos de colores
Que pagamos con el oro de nuestra propia sangre.
Dejame llorar por favor,
Dejame encerrarme a llorar,
Dejame gritar
que esta sociedad que hacemos es una mierda
que aceptamos que nos enfermen
que nos violen y que nos maten,
tan sólo porque tenemos un smart tv
y con eso ya tendríamos que ser felices…
Pero mis niños se mueren en cualquier guerra,
Pero mis niños se mueren de hambre en todo el mundo,
Y nosotros seguimos comprando miseria a cambio de sueños.
Dejame llorar por favor,
Dejame encerrarme a llorar,
Luego volveré a ponerme de pié
Y aunque no llegue a nadie,
Y aunque nadie me escuche,
Y aunque sangre de impotencia
Seguiré gritando:
Estamos inmersos en una gran bola de mierda,
Estamos manipulados por soretes con poder.
Cuánta tristeza…
¿No fue demasiado el libre albedrío para nosotros?
Guillermo Beorlegui
Dejame encerrarme a llorar
Sin que me vea mi hija
Sin que me vean los que creen
Que la guerra está lejos,
Que les sucede a otros,
Que esos niños no son nuestros niños
Que esas madres no son nuestras madres,
Que esos hombres no son nuestros hermanos.
Dejame llorar,
Dejame encerrarme a llorar,
Para esconderme de esos que creen
Que está bien el camino que hacemos,
La publicidad que nos creemos,
La felicidad que nos venden,
La competencia que nos inculcan.
Nos siguen vendiendo espejitos de colores
Que pagamos con el oro de nuestra propia sangre.
Dejame llorar por favor,
Dejame encerrarme a llorar,
Dejame gritar
que esta sociedad que hacemos es una mierda
que aceptamos que nos enfermen
que nos violen y que nos maten,
tan sólo porque tenemos un smart tv
y con eso ya tendríamos que ser felices…
Pero mis niños se mueren en cualquier guerra,
Pero mis niños se mueren de hambre en todo el mundo,
Y nosotros seguimos comprando miseria a cambio de sueños.
Dejame llorar por favor,
Dejame encerrarme a llorar,
Luego volveré a ponerme de pié
Y aunque no llegue a nadie,
Y aunque nadie me escuche,
Y aunque sangre de impotencia
Seguiré gritando:
Estamos inmersos en una gran bola de mierda,
Estamos manipulados por soretes con poder.
Cuánta tristeza…
¿No fue demasiado el libre albedrío para nosotros?
Guillermo Beorlegui