Reencuentro...


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I

Esa noche...
Después de recordarte como un lánguido
desvelo
tus ojos descendieron con prestancia y tacto
de sus altisonantes corceles

Tocaron mi puerta...
Yo, y mi puerta por entonces
sólo bebíamos tibias y solitarias decepciones
motivadas por burdas inconsistencias

II

Al entrar...
Indócil y con rapidez alcónica
instantáneamente desempolvaste
la profundidad de tu sed

descarnando al mismo tiempo tus colmillos
sobre el enardecido enjambre de mi cuerpo



III


El apetito de un dragón
jamás podría compararse a la volcánica sed
de nuestras lenguas ensangrentadas

Ni tampoco mis manos nunca pudieron
alcanzar la velocidad de tus deliciosas
y fulgentes predisposiciones


IV

Esa noche te bebiste toda mi complacencia
Mi sangre quedó vacía
Tu piel me mostró la verdadera geometría
de tu profunda y candente sangre

Y en mi boca se esparció por primera vez
el verdadero sabor agridulce
de mis futuros infiernos

Otra vez había caído entre tus garras
Para morir después
(como siempre)
Abrazado a tus húmedos y deliciosos recuerdos










(t)


 
Última edición:
I

Esa noche... tus ojos descendieron
con prestancia y tacto
de sus altisonantes corceles

Tocaron mi puerta...
Yo, y mi puerta por entonces
sólo bebíamos tibias y solitarias decepciones
motivadas por tu inaccesible fiebre

II

Al entrar...
Indócil y con rapidez alcónica
instantáneamente desempolvaste
la profundidad de mi hambre

descarnando al mismo tiempo el tuyo
sobre el enardecido enjambre de mi cuerpo
aún convaleciente


III


El apetito de un dragón
jamás podría compararse a la volcánica sed
de nuestras lenguas ensangrentadas

Ni tampoco mis manos nunca pudieron
alcanzar la velocidad de tus deliciosas
predisposiciones fulgentes


IV

Esa noche te bebiste toda mi complacencia
Mi sangre quedó vacía

Y en mi boca se esparció por primera vez
el verdadero sabor agridulce
de mis futuros infiernos... otra vez vigentes

Me ha gustado, bellas y sugerentes imágenes al servicio de tu indudable talento poético amigo El Gitano. Abrazote vuela. Paco.
 
I

Esa noche... tus ojos descendieron
con prestancia y tacto
de sus altisonantes corceles

Tocaron mi puerta...
Yo, y mi puerta por entonces
sólo bebíamos tibias y solitarias decepciones
motivadas por tu inaccesible fiebre

II

Al entrar...
Indócil y con rapidez alcónica
instantáneamente desempolvaste
la profundidad de mi hambre

descarnando al mismo tiempo el tuyo
sobre el enardecido enjambre de mi cuerpo
aún convaleciente


III


El apetito de un dragón
jamás podría compararse a la volcánica sed
de nuestras lenguas ensangrentadas

Ni tampoco mis manos nunca pudieron
alcanzar la velocidad de tus deliciosas
predisposiciones fulgentes


IV

Esa noche te bebiste toda mi complacencia
Mi sangre quedó vacía

Y en mi boca se esparció por primera vez
el verdadero sabor agridulce
de mis futuros infiernos... otra vez vigentes

Me ha gustado, bellas y sugerentes imágenes al servicio de tu indudable talento poético amigo El Gitano. Abrazote vuela. Paco.
 
Un poema sonoro, con palabras ácidas, como el zumo de limón.
Es fuerte y menciona el Infierno.
Que es la parte más baja y aplastada, del Universo.
Pero además, estos versos mencionan la relación carnal con una hembra humana.
Idealizándola, pero sintiéndose sometido a sus encantos.
Como un obediente súbdito.


Y creo que ahí está el Pecado. Ser celestial, para convertirse en mundano...


Es una derrota.
Pero de algún modo, la raza humana ha de reproducirse.
Debemos tener hijos, para no desaparecer, y que prevalezcan las futuras generaciones.
 
Un gusto recibir tus amables comentarios, mi querido Paco Valiente, y seguiremos
trabajando, con el sólo deseo querer aprender cada día, un poquito más.
Te saluda un amigo de siempre: el Gitano.
 
Última edición:
APASIONADO POEMA
 
I

Esa noche... tus ojos descendieron
con prestancia y tacto
de sus altisonantes corceles

Tocaron mi puerta...
Yo, y mi puerta por entonces
sólo bebíamos tibias y solitarias decepciones
motivadas por tu inaccesible fiebre

II

Al entrar...
Indócil y con rapidez alcónica
instantáneamente desempolvaste
la profundidad de mi hambre

descarnando al mismo tiempo el tuyo
sobre el enardecido enjambre de mi cuerpo
aún convaleciente


III


El apetito de un dragón
jamás podría compararse a la volcánica sed
de nuestras lenguas ensangrentadas

Ni tampoco mis manos nunca pudieron
alcanzar la velocidad de tus deliciosas
predisposiciones fulgentes


IV

Esa noche te bebiste toda mi complacencia
Mi sangre quedó vacía

Y en mi boca se esparció por primera vez
el verdadero sabor agridulce
de mis futuros infiernos... otra vez vigentes

Preparacion en una primera estrofa de frangancias miradas.
son luz para dejar un rastro de llamada. el volcan del
intinto en la tercera forma y esa entrega que deja
espacios de simetria en el silencio de un amor
consumado y maximo.
cuatro pasos y una fragilidad escenica plena de
sensaciones. excelente. saludos de luzyabsenta
 
Muy agradecido, Edith, por tu amable presencia. Y, a pesar de la brevedad del mensaje
el que lo escribas todo en mayúscula, ya me dice muchas cosas.. reconozco cuando en-
cuentro por la vida... la verdadera nobleza, y la modesta humildad de los "grandes".
Recibe un saludo, y mis respetos... te saluda un amigo:

El Gitano.
 

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