arcadas pasionarias

Ricardo Alvarez

Poeta que considera el portal su segunda casa






Eres el golpe indómito de la piedra contra la marea,

el trabajo mineral de la arcilla

que en el aire del fuego vertical vuela.


Tienes brillo de luna, diáfana claridad

que estalla en el cuerpo de la brisa

cuando soplas figuras de azucenas.

Eres el festejo ágil de la ola.

Salitre jazmín de agua,

en la arquitectura del ámbar.


Ay, amada, mi aire respira por tus pulmones

y vivo sumergido en todo lo que en ti canta,

en el trino de aves con plumas laminadas

que en abierta mañana te obsequian dones.


Eléctrico madero, verbena hecha de espuma,

nota de ostra en el cuerpo del océano,

playa de múltiples algas, colibrí hembra, errante y mojada

en copiosas lluvias áureas.


Eres multiplicación de agua en la flexibilidad del zumo

que destilan los racimos preñados en madrugadas.

Quejumbre silenciosa, sales rotas quebrándose

en escarpados murallones del acantilado.


Fragua de mi pulso, latido frágil que en ti se ancla,

por ti llora mi silencio su pesar diario

cuando cargas en tus hombros el peso desventurado de mi mundo.


Amplitud de mi boca que a tu oído se ensancha, cual esa caracola

de brillo solitario y mirar profundo, tus pies más cálidos que nidos

arden en la noche con luz azul y centellas diáfanas

montada en olas oceánicas eres eco resonante en barcarolas.




Tierna heredera ancestral, te han elaborado con sutil mano alfarera,

en la inclemencia de tus venas derrumbas la estructura esférica

de estos labios resquebrajados, sed mortecina de humectas comisuras,

peñones de manantiales brotan por tus senos.


Exprimida gota, en ti vive la flor sencilla, siento tu cuerpo

en las montañas ampulosas, única realidad con sus valles supremos.

juntos seremos dos pilastras de únicas enredaderas,

constancia de cálida ternura, nunca nos atrapará el frio,

en las instaladas usinas de nuestros cuerpos de estancia.


Única morada de mis tejidos, permanencia invisible de fluidos,

en ti vive el azul topacio, que no es más ni menos

que el color que mi cielo ansía en su copa.

Todo lo vivo por tu gola canta, camino de mi alma,

tiene tu calidez, arcadas de citrinas pasionarias.



Todos los derechos registrados en Safe Creative & Published Word Press Poetry
 
Bueno, amigo Argentino, todo un derroche de metáforas para crear un poema extenso y tierno. No puedes negar, Ricardo, que eres un Gémenis bendecido por Dios en el don de la palabra, no te adulo, es que siempre digo lo que pienso, un placer, abrazos, Pilar.
 
Bueno, amigo Argentino, todo un derroche de metáforas para crear un poema extenso y tierno. No puedes negar, Ricardo, que eres un Gémenis bendecido por Dios en el don de la palabra, no te adulo, es que siempre digo lo que pienso, un placer, abrazos, Pilar.
gracias Pilar . un abrazo
 






Eres el golpe indómito de la piedra contra la marea,

el trabajo mineral de la arcilla

que en el aire del fuego vertical vuela.


Tienes brillo de luna, diáfana claridad

que estalla en el cuerpo de la brisa

cuando soplas figuras de azucenas.

Eres el festejo ágil de la ola.

Salitre jazmín de agua,

en la arquitectura del ámbar.


Ay, amada, mi aire respira por tus pulmones

y vivo sumergido en todo lo que en ti canta,

en el trino de aves con plumas laminadas

que en abierta mañana te obsequian dones.


Eléctrico madero, verbena hecha de espuma,

nota de ostra en el cuerpo del océano,

playa de múltiples algas, colibrí hembra, errante y mojada

en copiosas lluvias áureas.


Eres multiplicación de agua en la flexibilidad del zumo

que destilan los racimos preñados en madrugadas.

Quejumbre silenciosa, sales rotas quebrándose

en escarpados murallones del acantilado.


Fragua de mi pulso, latido frágil que en ti se ancla,

por ti llora mi silencio su pesar diario

cuando cargas en tus hombros el peso desventurado de mi mundo.


Amplitud de mi boca que a tu oído se ensancha, cual esa caracola

de brillo solitario y mirar profundo, tus pies más cálidos que nidos

arden en la noche con luz azul y centellas diáfanas

montada en olas oceánicas eres eco resonante en barcarolas.




Tierna heredera ancestral, te han elaborado con sutil mano alfarera,

en la inclemencia de tus venas derrumbas la estructura esférica

de estos labios resquebrajados, sed mortecina de humectas comisuras,

peñones de manantiales brotan por tus senos.


Exprimida gota, en ti vive la flor sencilla, siento tu cuerpo

en las montañas ampulosas, única realidad con sus valles supremos.

juntos seremos dos pilastras de únicas enredaderas,

constancia de cálida ternura, nunca nos atrapará el frio,

en las instaladas usinas de nuestros cuerpos de estancia.


Única morada de mis tejidos, permanencia invisible de fluidos,

en ti vive el azul topacio, que no es más ni menos

que el color que mi cielo ansía en su copa.

Todo lo vivo por tu gola canta, camino de mi alma,

tiene tu calidez, arcadas de citrinas pasionarias.



Todos los derechos registrados en Safe Creative & Published Word Press Poetry

Poeta, es un trabajo hermoso, con cimientos de gran vocabulario que sin duda me lleno el ojo, que hermoso en verdad que obra tan rica en todo, me ha encantado nuevamente volver a leer su pieza grande, sin duda para aplaudir, saludos poeta.
 






Eres el golpe indómito de la piedra contra la marea,

el trabajo mineral de la arcilla

que en el aire del fuego vertical vuela.


Tienes brillo de luna, diáfana claridad

que estalla en el cuerpo de la brisa

cuando soplas figuras de azucenas.

Eres el festejo ágil de la ola.

Salitre jazmín de agua,

en la arquitectura del ámbar.


Ay, amada, mi aire respira por tus pulmones

y vivo sumergido en todo lo que en ti canta,

en el trino de aves con plumas laminadas

que en abierta mañana te obsequian dones.


Eléctrico madero, verbena hecha de espuma,

nota de ostra en el cuerpo del océano,

playa de múltiples algas, colibrí hembra, errante y mojada

en copiosas lluvias áureas.


Eres multiplicación de agua en la flexibilidad del zumo

que destilan los racimos preñados en madrugadas.

Quejumbre silenciosa, sales rotas quebrándose

en escarpados murallones del acantilado.


Fragua de mi pulso, latido frágil que en ti se ancla,

por ti llora mi silencio su pesar diario

cuando cargas en tus hombros el peso desventurado de mi mundo.


Amplitud de mi boca que a tu oído se ensancha, cual esa caracola

de brillo solitario y mirar profundo, tus pies más cálidos que nidos

arden en la noche con luz azul y centellas diáfanas

montada en olas oceánicas eres eco resonante en barcarolas.




Tierna heredera ancestral, te han elaborado con sutil mano alfarera,

en la inclemencia de tus venas derrumbas la estructura esférica

de estos labios resquebrajados, sed mortecina de humectas comisuras,

peñones de manantiales brotan por tus senos.


Exprimida gota, en ti vive la flor sencilla, siento tu cuerpo

en las montañas ampulosas, única realidad con sus valles supremos.

juntos seremos dos pilastras de únicas enredaderas,

constancia de cálida ternura, nunca nos atrapará el frio,

en las instaladas usinas de nuestros cuerpos de estancia.


Única morada de mis tejidos, permanencia invisible de fluidos,

en ti vive el azul topacio, que no es más ni menos

que el color que mi cielo ansía en su copa.

Todo lo vivo por tu gola canta, camino de mi alma,

tiene tu calidez, arcadas de citrinas pasionarias.



Todos los derechos registrados en Safe Creative & Published Word Press Poetry
Muy bello poema como siempre que te leo amigo Ricardo, sugerentes imágenes y certeras metáforas para unos versos de amor que me atrapan sin remedio. Abrazote vuela. Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba