gercruz
Poeta recién llegado
En tu sutil silencio,
se cobijan tus palabras
entre la calma del alma,
se desangra aquella voz eterna...
El silencio oculto la fragancia de tus labios
entre nuestra piel perdiéndose en la eternidad,
nuestra alborada expresando
quietud del alma... ¡Simplicidad!
Es el corazón pidiendo a gritos,
la tranquilidad de nuestras vidas
es el destino rompiendo
aquel camino de lágrimas... ¡Para que vivir!
En el horizonte,
contemplo tu mirada... ¡Lagrimas!
lloras en el recuerdo de aquella mañana
tan triste y fría de agosto… ¡Que es!
Abrazas en silencio
cada paso en aquella calle solitaria
donde se hacen nudos en la garganta,
diluyendo la tristeza de tus frases de amor...
Qué ironía, sonreír para sentir... ¡Nada!
desvelas tu sueño para sobrevivir
en la angustia de un nuevo amanecer,
que ingratitud de aquella lágrima de primavera…
Silencio... ¡Porque ocultas tu voz!
aguardo oír decir ¡Te quiero!
más tu indiferencia mata mi corazón
entre la luz de tus ojos y
lo gris de tus días... ¡Escúchame!
Silencio que arrastras mis días,
a lugares tan eternos de desdicha
lágrimas de amor en silencio
huyendo por tu desilusión de amante cruel...
Es la voz del alma
escondiéndose de tu falsedad
pidiendo a gritos... ¡Ruegos de paz!
déjame partir... ¡Libertad!
se cobijan tus palabras
entre la calma del alma,
se desangra aquella voz eterna...
El silencio oculto la fragancia de tus labios
entre nuestra piel perdiéndose en la eternidad,
nuestra alborada expresando
quietud del alma... ¡Simplicidad!
Es el corazón pidiendo a gritos,
la tranquilidad de nuestras vidas
es el destino rompiendo
aquel camino de lágrimas... ¡Para que vivir!
En el horizonte,
contemplo tu mirada... ¡Lagrimas!
lloras en el recuerdo de aquella mañana
tan triste y fría de agosto… ¡Que es!
Abrazas en silencio
cada paso en aquella calle solitaria
donde se hacen nudos en la garganta,
diluyendo la tristeza de tus frases de amor...
Qué ironía, sonreír para sentir... ¡Nada!
desvelas tu sueño para sobrevivir
en la angustia de un nuevo amanecer,
que ingratitud de aquella lágrima de primavera…
Silencio... ¡Porque ocultas tu voz!
aguardo oír decir ¡Te quiero!
más tu indiferencia mata mi corazón
entre la luz de tus ojos y
lo gris de tus días... ¡Escúchame!
Silencio que arrastras mis días,
a lugares tan eternos de desdicha
lágrimas de amor en silencio
huyendo por tu desilusión de amante cruel...
Es la voz del alma
escondiéndose de tu falsedad
pidiendo a gritos... ¡Ruegos de paz!
déjame partir... ¡Libertad!