Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Me encontré vacío, sin palabras,
la realidad era mi sombra,
escribía silencio en el futuro,
caminaban las gentes sin verme,
el sol derretía las horas,
tú buscabas suspiros en mis versos,
yo desconocía tus andanzas,
tu existencia,
un día llovió en mis sueños y no tenías paraguas,
te vi detrás de un BESO
que habías escrito con mayúsculas,
empapada de labios
en tus ojos brillaban cientos de poemas,
desperté y te busqué en los nidos
de caricias de mis letras,
en las paradas del tranvía,
en la salida del laberinto del mediodía,
en los libros que amaban mis lágrimas,
en las primaveras posibles,
en las noches de té con ojeras,
en las puertas de los teatros,
en las sonrisas de las palomas,
en las ventanas recién pintadas,
en los árboles que caminan,
en mis bolsillos sin cerradura,
en este poema que se acaba…
solo tú y yo sabemos el final de esta historia.
la realidad era mi sombra,
escribía silencio en el futuro,
caminaban las gentes sin verme,
el sol derretía las horas,
tú buscabas suspiros en mis versos,
yo desconocía tus andanzas,
tu existencia,
un día llovió en mis sueños y no tenías paraguas,
te vi detrás de un BESO
que habías escrito con mayúsculas,
empapada de labios
en tus ojos brillaban cientos de poemas,
desperté y te busqué en los nidos
de caricias de mis letras,
en las paradas del tranvía,
en la salida del laberinto del mediodía,
en los libros que amaban mis lágrimas,
en las primaveras posibles,
en las noches de té con ojeras,
en las puertas de los teatros,
en las sonrisas de las palomas,
en las ventanas recién pintadas,
en los árboles que caminan,
en mis bolsillos sin cerradura,
en este poema que se acaba…
solo tú y yo sabemos el final de esta historia.