ana veledo
Poeta recién llegado
Esta mañana el sol nacía
y asomaba por el horizonte,
con su danza de alborada
comenzaba a rayar el día...
Por tu ventana refulgentes
millones de rayitos de luz
se cuelan hábilmente.
El canto de un ruiseñor,
agudiza todos mis sentidos
me envuelve de dulce amor,
se vuelven mis dedos atrevidos.
Todo empieza en esta caricia
tu piel... que aún está dormida
regresa de un sueño aletargada
recobrando cada gota de su vida.
Mis manos, fluyen enamoradas.
¡Mis dedos van saciando
la sed de la mañana...!
Tu cuerpo no me es desconocido
pero hoy no encuentro sus caminos,
mis dedos exploradores
me conducen a un destino.
Escalofríos...piel de gallina
mis infantiles labios juguetones
embriagados de pasión divina,
Besando montañas y cumbres
subiendo y bajando tus valles
esperando que me alumbres
y en tus silencios me halles
para besar tu alma,
me alimento de tus suspiros....
Todavía, no pronunciamos palabras
nuestro pequeño mundo insonoro
se transforma en un tesoro.
Y saciando tus deseos,
¡Despertares dignos de princesa!
te abrazo suavemente y te poseo
mientras el alma roza y besa...
Curvas, recorridos circulares,
más de mil caricias
surcan ya tus mares.
Y, una dulce brisa mañanera
paraliza nuestras miradas
como aquella vez primera
que nos sentimos amadas,
que momento de puro clímax
¡Amor! que exaltación
amándonos para alcanzar
la perfecta culminación.
y en ese preciso momento
y llena mi alma de alegría
mi corazón feliz y contento
habló tranquilo y atento,
para darte los buenos días...
y asomaba por el horizonte,
con su danza de alborada
comenzaba a rayar el día...
Por tu ventana refulgentes
millones de rayitos de luz
se cuelan hábilmente.
El canto de un ruiseñor,
agudiza todos mis sentidos
me envuelve de dulce amor,
se vuelven mis dedos atrevidos.
Todo empieza en esta caricia
tu piel... que aún está dormida
regresa de un sueño aletargada
recobrando cada gota de su vida.
Mis manos, fluyen enamoradas.
¡Mis dedos van saciando
la sed de la mañana...!
Tu cuerpo no me es desconocido
pero hoy no encuentro sus caminos,
mis dedos exploradores
me conducen a un destino.
Escalofríos...piel de gallina
mis infantiles labios juguetones
embriagados de pasión divina,
Besando montañas y cumbres
subiendo y bajando tus valles
esperando que me alumbres
y en tus silencios me halles
para besar tu alma,
me alimento de tus suspiros....
Todavía, no pronunciamos palabras
nuestro pequeño mundo insonoro
se transforma en un tesoro.
Y saciando tus deseos,
¡Despertares dignos de princesa!
te abrazo suavemente y te poseo
mientras el alma roza y besa...
Curvas, recorridos circulares,
más de mil caricias
surcan ya tus mares.
Y, una dulce brisa mañanera
paraliza nuestras miradas
como aquella vez primera
que nos sentimos amadas,
que momento de puro clímax
¡Amor! que exaltación
amándonos para alcanzar
la perfecta culminación.
y en ese preciso momento
y llena mi alma de alegría
mi corazón feliz y contento
habló tranquilo y atento,
para darte los buenos días...