Esler Jardiel Sobalvarro.
Poeta recién llegado
Muchas cosas han pasado,
tanto tiempo,
desde que en un punto
del infinito amor
nació el embrión de una existencia,
¡surgió la vida!
Pasasteis eras de evolución
los nueve meses,
al inicio fue la intensión
de un padre al procrear
y la decisión de una mujer
de yacer en su vientre
nuevamente vivir.
Solamente ciclos
uno tras otros
se expanden y se contraen,
¡un blastocito!
el corazón en formación
sincroniza el continuo palpitar
del corazón a corazón.
Pumm, pum,
Pummm pummm,
¡Y a lo lejos se comunica
el lenguaje de Dios!
La vibración,
esa que hizo a los padres
ponerse tan candente,
dando como resultado
(tu).
Lo frágil que suele ser
una vez al nacer,
cuando eres consiente
y te alumbras
comienzan los pasos,
¡caite a caite!
Comienza el caminar,
siempre sostenido a una acacia,
a lo mucho aparece
el rigor y la clemencia,
un conductor ideal
de la educación.
Esos sonidos del juglar,
una sinfonía incesante,
cambiante y formativa
son los caminos
a los cuales los padres trovan.
Duele aceptar la realidad
saber que un camino
donde al inicio tus viejos
son tu todo,
los héroes que hacen
que el mundo animado
de un salto hacia ti.
La vida, tal cual
a un juego de rayuela,
brinco a brinco,
ese carrusel y las chibolas,
los padres son la preparatoria
ante la vida.
Aquellos ojos llorosos
que aspiran siempre verte brillar,
por eso invierten lágrimas,
solo di,
¡Te Amo y Dale un Beso
haciendo que el corazón sienta
que ya no están!
Pero siempre estarán,
aun en espirita
atento al clamor de tu llamado
listos siempre en las buenas
y en las malas,
hasta que una vez y otra
vibre el sonido de su voz
en auxilio de sus amados hijos.
tanto tiempo,
desde que en un punto
del infinito amor
nació el embrión de una existencia,
¡surgió la vida!
Pasasteis eras de evolución
los nueve meses,
al inicio fue la intensión
de un padre al procrear
y la decisión de una mujer
de yacer en su vientre
nuevamente vivir.
Solamente ciclos
uno tras otros
se expanden y se contraen,
¡un blastocito!
el corazón en formación
sincroniza el continuo palpitar
del corazón a corazón.
Pumm, pum,
Pummm pummm,
¡Y a lo lejos se comunica
el lenguaje de Dios!
La vibración,
esa que hizo a los padres
ponerse tan candente,
dando como resultado
(tu).
Lo frágil que suele ser
una vez al nacer,
cuando eres consiente
y te alumbras
comienzan los pasos,
¡caite a caite!
Comienza el caminar,
siempre sostenido a una acacia,
a lo mucho aparece
el rigor y la clemencia,
un conductor ideal
de la educación.
Esos sonidos del juglar,
una sinfonía incesante,
cambiante y formativa
son los caminos
a los cuales los padres trovan.
Duele aceptar la realidad
saber que un camino
donde al inicio tus viejos
son tu todo,
los héroes que hacen
que el mundo animado
de un salto hacia ti.
La vida, tal cual
a un juego de rayuela,
brinco a brinco,
ese carrusel y las chibolas,
los padres son la preparatoria
ante la vida.
Aquellos ojos llorosos
que aspiran siempre verte brillar,
por eso invierten lágrimas,
solo di,
¡Te Amo y Dale un Beso
haciendo que el corazón sienta
que ya no están!
Pero siempre estarán,
aun en espirita
atento al clamor de tu llamado
listos siempre en las buenas
y en las malas,
hasta que una vez y otra
vibre el sonido de su voz
en auxilio de sus amados hijos.